“El coyote me entregó a los carteles, pagué Q120 mil para llegar a EEUU”

22 noviembre 2021

Uno de cada dos guatemaltecos utiliza el coyotaje para intentar llegar al Norte. Lograr su destino puede implicar convivir con narcotraficantes.

En diciembre de 2019, Jóvenes Artistas por la Justicia Social pintaron en la zona 10 de Quetzaltenango un mural sobre las dificultades de la migración. Foto: María José Longo Bautista.

Por María José Longo Bautista

Luis emprendió el viaje hacia Estados Unidos desde una comunidad del occidente de Guatemala, tenía 18 años, el salario que recibía no era suficiente para continuar con sus estudios universitarios. Llegar al final del mes sin necesitar más dinero era un desafío que no siempre lograba vencer.

Decidió contratar un coyote, como lo hace el 57 por ciento de los guatemaltecos que migra al Norte, según el estudio “Desarrollo y migración. Desafíos y Oportunidades en los países del norte de Centroamérica”, publicado en 2019  por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

El primer reto fue conseguir el dinero. Para lograrlo su madre vendió un camión heredado de su esposo, el padre de Luis. Con la venta reunieron Q75 mil, pero necesitaban Q120 mil, así que sus hermanas le prestaron dinero para completar la cifra.

“Tuve suerte porque le debía a mi familia, no solicité un préstamo bancario ni hipotequé mi casa ni mi terreno. Tuve esa dicha, mucha gente viene con esas deudas con los bancos”, contó Luis.

El artista quetzalteco Verza representó en una pintura las políticas antimigrantes y el viaje de los guatemaltecos hacia Estados Unidos. Foto: María José Longo Bautista.

La Encuesta de medios de vida a la población migrante retornada a Guatemala en el marco del Covid-19  registró que el 22.6 por ciento de los retornados tenía un préstamo vigente, con un saldo en los últimos 12 meses.

El 47 por ciento de ese grupo le debía a un prestamista particular, amigos, parientes o al guía; el 39 por ciento a bancos y el porcentaje restante a cooperativas y otras instituciones de microcréditos.

Luis contactó al coyote por medio de una persona que vive en Estados Unidos, estaba acreditado por haber logrado que otros guatemaltecos llegaran a su destino.  Uno de los requisitos para llevarlo era que el migrante tuviera un familiar allá a quien sería entregado, después de haber recibido el total del dinero en efectivo.

“A cada lugar al que llega, su familia tiene que pagar cierta cantidad de dinero al coyote, a veces pide Q25 mil, otras Q30 mil, es por escalas. Antes de viajar conoce la casa de su familia y ahí llega a cobrar el dinero, debe ser en efectivo”, relató Luis.  

Uno de los momentos más difíciles fue en la frontera entre Guatemala y México, porque lo entregaron a un grupo de narcotraficantes, quienes se ocuparon de llevarlo hasta Estados Unidos.  “Nos dejó en la frontera y nos entregó a los carteles. En una de las casas donde me tuvieron había droga”, recuerda Luis.

Redes y otras actividades ilícitas

Jahir Dabroy, coordinador del Departamento de Investigaciones Sociopolíticas de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asies), explicó que el tráfico de personas ha necesitado especializarse más. Como resultado muchas redes están relacionadas con actividades ilícitas.

“Toda la frontera tiene dueño, son los carteles de México y usted tiene que dar una clave para cruzar. Lo secuestran y le preguntan la clave, si no la tiene lo matan o lo extorsionan. Ellos nos pasaron porque teníamos una clave”, agregó Luis.

Dabroy ubica dos escenarios en la relación entre el tráfico de personas y las redes de narcotraficantes. 

“El gran entramado puede ser el narcotráfico, pero hay una serie de delitos conexos donde el tráfico de personas es uno más. En otros, estas redes tienen que pagar un derecho a los narcotraficantes”, detalló.

El viaje de Luis finalizó en California, llegó en 2018. El informe sobre las migraciones en el Mundo de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), detalla que ese año era el estado más populoso y con el mayor número de migrantes irregulares.

Migrantes guatemaltecos que no pueden pagar un coyote deciden unirse a caravanas de personas que viajan desde Honduras hasta Estados Unidos. Foto: OIM

Luis reconoce que llegar a Estados Unidos fue difícil y pasó momentos de temor, pero no se arrepiente. Ha podido enviar remesas para que su madre, quien reside en Quetzaltenango, mejore sus condiciones de vida. Además obtiene mejores ingresos económicos que le permiten tener nuevos sueños.

Cuando algún amigo de su comunidad decide migrar, le recomienda al coyote con el que hizo el trato.

A pesar de las dificultades, el alto costo de los coyotes y los riesgos en el trayecto, la migración de guatemaltecos sigue.

De acuerdo con el informe de la OIM sobre las migraciones en el mundo 2020, las condiciones socioeconómicas y la violencia generalizada en las comunidades de varios países centroamericanos contribuyen a la migración. En 2017, más del  50 por ciento del total de solicitudes de asilo presentadas en los Estados Unidos procedían de Centroamérica y México.

La mayoría de los solicitantes eran migrantes de El Salvador, Guatemala y Venezuela.

También puede leer: Deudos deben pagar los Q200,000 prestados para contratar al coyote

Esta nota es producto del Taller “Periodismo y Migración” que imparte el International Republican Institute (IRI), bajo la coordinación de Laboratorio de Medios, S.A. a periodistas de diversos departamentos de Guatemala. (La asistencia financiera y técnica que el IRI otorga para esta actividad es provista por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense). Los puntos de vista y opiniones expresados en esta nota son de los autores y no necesariamente reflejan la política oficial de USAID o del gobierno de los Estados Unidos.

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