Lluvias en Guatemala: ¿Por qué los desastres afectan incluso a quienes viven en la ciudad?

08 julio 2024

La temporada de lluvias llegó a Guatemala. Aunque las más golpeadas suelen ser las áreas menos desarrolladas, los desastres llegan incluso a los cascos urbanos.

Puedes escuchar el episodio completo sobre las lluvias en Guatemala en Spotify.
Puedes escuchar el episodio completo sobre las lluvias en Guatemala en Spotify.

Por Carmen Valle

En Guatemala, la temporada de lluvias suele iniciar en mayo y llegar hasta principios de noviembre de cada año. En 2024 inició un mes tarde, pero a pesar de su demora, ya provocó un socavón, el colapso de puentes y daños en viviendas. Sin embargo, esta situación no es nueva.

En 2022, Ojoconmipisto reportó cómo todos los años se reportan desastres en los mismos departamentos y municipios, y cómo, a pesar de repetirse, no se previenen. ¿Se pueden anticipar estas situaciones? ¿Cuándo debería hacerse y a cargo de quién está? ¿Solo le afecta a quienes viven en el campo o las consecuencias llegan hasta las ciudades?

A estas preguntas responde un episodio de verificado con Alejandro Maldonado, exsecretario de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred). En esta nota se introduce la entrevista, pero puedes escucharla completa aquí:

¿Cuándo es el momento adecuado para prevenir los desastres que ocurren durante las lluvias?

La gestión integral de reducción de riesgos es un ciclo continuo, como un círculo. No tiene principio ni fin y es una actividad que deberíamos realizar de forma permanente. Guatemala es un país con muchas amenazas, tanto de origen natural como provocado por el ser humano, como hemos visto con tantos incendios forestales.

Aunque las lluvias empiecen alrededor de mayo, la preparación debería iniciar mucho antes, por lo menos con seis meses o hasta un año de anticipación. Deberíamos plantearnos los posibles desastres de cada territorio según sus propios riesgos y amenazas, qué respuesta se dará y, si ocurre el evento, pensar cómo se rehabilitará a la comunidad. No se trata de tapar cosas y dejarlas para funcionar solo durante la época seca, sino reconstruir mejor que como estaba antes para evitar otra tragedia.

¿Cuáles son algunas maneras de prevenir desastres en Guatemala?

Quizá la más importante sean los sistemas comunitarios de alerta temprana. Antes Guatemala era líder en ellos, pero desafortunadamente se han debilitado. Estos, como su nombre lo indica, están enfocados en las comunidades y ayudan a prevenir sobre todo inundaciones. Requieren un fuerte apoyo de los alcaldes y alcaldes auxiliares, además de los vecinos.

Se instalan unos sensores y medidores de lluvia, los cuales alertan cuando las precipitaciones llegan a un nivel con posibilidad de ser riesgoso. Se forma a los vecinos para realizar sus monitoreos y se les da equipo de radiocomunicación para que logren estar en contacto con todo el lugar.  Así pueden informarles cuando sucede algo y se deciden los siguientes pasos antes del desastre.

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Lo mismo se puede hacer en sitios cercanos a volcanes o susceptibles a deslizamientos. Incluso funcionan para tormentas tropicales o huracanes, pero se requiere compromiso y participación de todos los involucrados.

También tenemos el mantenimiento. ¿Por qué esperar hasta un socavón para limpiar las tuberías y evitar tapones? También se deben revisar los puentes cuando están bien y no cuando se desploman, limpiar los tragantes en temporada seca y no cuando la gente está en medio de las inundaciones cuando llega la lluvia. Tanto se puede evitar solo con operaciones de rutina.

¿Estos eventos son causados por las lluvias o porque las autoridades no gestionan sus territorios de forma adecuada?

Ya no se usa el término “desastre natural”, porque eso da a entender que la naturaleza provoca los daños. En realidad, no es cuestión de lluvias, de un temblor o de vientos, sino que debe existir el componente humano. Este se mide de dos formas: exposición y vulnerabilidad.

La exposición es cuando se combina la presencia de un humano con una amenaza. La vulnerabilidad es la que está 100 por ciento bajo nuestro control y responsabilidad, y es la más importante. Un desastre es cuando la amenaza ataca precisamente esas vulnerabilidades, pero no tiene dónde golpear si estas se atienden de manera adecuada y temprana.

Los planes de ordenamiento territorial deberían contemplar las vulnerabilidades y así se evitarían tragedias durante lluvias o cualquier otro fenómeno atmosférico. Aun así, existen municipios que ni siquiera tienen uno o este no se ajusta a las condiciones de la ciudad.

Pensemos, por ejemplo, en un terremoto en un desierto donde se sabe que el suelo es susceptible a esto. Habrá movimientos, pero no morirá nadie ni habrá afectados, porque como se sabía desde antes la vulnerabilidad, nadie construyó en él.

Esta entrevista se publicó en Spotify el 14 de junio de 2024 bajo el nombre “Otra vez desastres en temporada de lluvias: ¿Debería importarnos si vivimos en una gran ciudad?”. Puedes escucharlo y compartirlo a través de este enlace.