Los mismos contra lo de siempre: Alta Verapaz e Izabal vuelven a ser los más afectados por la tormenta

10 octubre 2022

Las mayores consecuencias de los fenómenos naturales suelen recaer en los departamentos de siempre. Con esto en cuenta, la prevención debería formar parte de los planes ediles.

Estragos de Julia en Aldea Acamal, Santa Cruz Verapaz. Foto: Decámetro, soluciones inmobiliarias.

Por Carmen Valle

Toda Guatemala se encuentra en alerta roja frente al ciclón Julia, pero Izabal y Alta Verapaz son los más afectados. Existe una explicación científica para ello y, por lo tanto, un patrón para que las municipalidades de esos lugares prevengan.

Julia es una depresión tropical cuyo estatus ha cambiado desde tormenta hasta huracán durante los últimos cuatro días. Entre sus consecuencias, la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) reporta 19 incidentes en Izabal y 17 en Alta Verapaz, como deslaves e inundaciones, eso los convierte en los departamentos más perjudicados hasta ahora.

No es la primera vez, pues en 2020 el paso de Eta e Iota también los puso en esa posición: 28 de cada 100 familias dependientes de la agricultura en Guatemala con pérdidas residían en esos departamentos. Los daños a sus cosechas ascendieron a Q350 millones 272 mil 99 en total.

Inundación en Morales, Izabal, a causa de Julia. Foto: Conred.

“En el norte del país entra la humedad del Caribe y la parte de arriba de Alta Verapaz es bastante plana, entonces cuando el viento entra, la lluvia se deposita allí. Esas condiciones territoriales facilitan los estragos cuando ocurren los fenómenos tropicales”, explica el físico Enrique Pazos. “Eso explica por qué siempre oímos mucho sobre ellos en una emergencia o en las temporadas lluviosas  y a futuro escucharemos los mismos nombres”, agrega.

Bajo esta premisa, Pazos ve necesario en esas alcaldías la necesidad de dedicar presupuesto a la prevención: desde dar mantenimiento a las redes de drenajes y los dragados de los cuerpos de agua para evitar inundaciones, hasta la contratación de personal para monitorear las amenazas hidrometeorológicas del sector.

Las últimas, sostiene, se pueden prever a través de una comunicación constante y planes formulados junto a los vecinos, la Conred y al Instituto de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH). Además, recomienda utilizar la tecnología al alcance, como sitios web de vigilancia climática, para obtener información actualizada.

Aun así, al consultar en el portal de gobiernos locales, solo 44 de las 340 comunas tienen presupuesto asignado a la gestión integral del riesgo, y la única con dinero para emergencias y calamidades es la capitalina (Q1 millón, pero sin ejecutarse). En total tienen Q14 millones 169 mil —es decir, un promedio de Q1 millón 11 mil 428 por cada una—.

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De las 44 alcaldías, cuatro pertenecen a Alta Verapaz (Cobán, Fray Bartolomé de las Casas, San Pedro Carchá y Panzós). En Izabal, en tanto, ninguna tiene presupuesto asignado para esto.

“Esto es de siempre”

A decir de Maynor Portillo, el jefe edil de Morales, Izabal, en su municipio prevenir es opción a medias. Desde Eta e Iota las calamidades no dejaron de aparecer: “Nuestro Centro de Operaciones de Emergencia no se pudo desactivar porque ocurren tornados, derrumbes y el río Motagua se desborda a cada rato. Esto es de siempre”.

Aunque hasta el momento no se registran muertos ni desaparecidos a causa de Julia allí, algunas comunidades sí debieron evacuar durante el fin de semana y las escuelas se convirtieron en sus albergues. Al preguntarle si por prevención se ha hecho algún dragado o se ha desarrollado algún plan respecto al Motagua, dijo haber solicitado la intervención del Ejecutivo en varias ocasiones, pero solo tres solicitudes fueron respondidas. Dos de ellas, aunque se aprobaron, siguen sin llevarse a cabo.

En Panzós, Alta Verapaz, por su parte, sí se registran al menos cinco fallecidos tras un deslave en una comunidad a 40 minutos del casco urbano. Según el alcalde, Ernesto Ramírez, los deslaves e inundaciones son el pan de cada día durante la temporada de lluvias y hay al menos dos caseríos grandes en riesgo porque se encuentran a la orilla de ríos.

Por el momento se evacúa a las personas y se les traslada en lanchas hacia el centro de Panzós para albergarlas durante la emergencia. Para llegar a las comunidades más lejanas se pidió apoyo al Ejército.

A decir de Enrique Pazos, en una tarde con precipitaciones caen en promedio 10 milímetros de agua y llega a ser preocupante a partir de 50 porque es una concentración alta en un período corto. En Panzós, según el Insivumeh, se acumularon 60.2 en las últimas 24 horas, y en la aldea Mariscos de Los Amates, Izabal, 279.6.

Julia continuará su paso por Guatemala durante al menos 48 horas, según la Conred. Hasta ahora se reportan dos incidentes en Guatemala, diez en Huehuetenango, dos en Petén, cinco en Quiché, dos en Totonicapán, seis en Zacapa y uno en Retalhuleu, San Marcos, Suchitepéquez y Quetzaltenango, además de los 37 de Izabal y Alta Verapaz. Además de los cinco fallecidos en Panzós, hubo otros tres en Santa Eulalia, Huehuetenango.

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