Cuatro municipalidades apostaron por el bordado para mejorar la economía

09 julio 2021

Ante la pandemia, las comunas compraron materiales para la industria textil. Estos se dieron a las mujeres de los municipios para aumentar sus ingresos económicos.

Entrega de hilos y telas en la escuela de tejido de Santa María Visitación. Foto: municipalidad de Santa María Visitación

Por Carmen Maldonado Valle

Entre septiembre de 2020 y el 29 de junio de 2021, cuatro alcaldías de Huehuetenango, Sololá y Sacatepéquez invirtieron Q1 millón 285 mil 665 en hilos y telas para las mujeres con el fin de reactivar la economía. Estos se usan para confeccionar trajes tradicionales.

Una de ellas fue la de San Rafael Pétzal, Huehuetenango, donde se adquirieron 11,500 libras de hilo para las tejedoras locales porque, según los requerimientos, el año pasado los agricultores no pudieron ir a las fincas de la región durante la cosecha. Por ello, la fabricación de prendas podía ayudarles a reponer una parte de sus ingresos.

Para el jefe edil, Kalinery Torres, esta inversión fue importante porque “con la crisis, algunas no tenían algo para ponerse y pudieron usar lo fabricado con estos tejidos. Otras lo vendieron. Cada uno de los güipiles vale como Q2 mil 500, y los cortes cuestan alrededor de Q3 mil”, asegura.

Para esto se destinaron Q899 mil 300 y quien proveyó los insumos fue la distribuidora Orlon aunque su propuesta era la más costosa. La otra estaba a cargo de Macario Quino Asario, quien ofrecía lo mismo por Q874 mil.

Quien sí optó por la oferta de Quino fue la comuna de San Antonio Aguas Calientes, Sacatepéquez. Esta le adjudicó un concurso por Q79 mil 830 por 18 mil hilos en distintos colores. Estos se utilizarían “para apoyo a las emprendedoras del municipio, con el fin de impulsar la economía tras las dificultades ocurridas a causa de la pandemia”, se lee en los documentos del evento.

Por otro lado, la municipalidad de Santa Catarina Palopó, Sololá, compró 1,800 libras de materia prima para fabricar indumentaria maya. “Las mujeres tejen y venden los trajes a los turistas, pero como casi no hay viajeros ahora, los comercializan dentro del municipio. También hay quienes los guardan para cuando aumente la cantidad de gente que venga a pasear”, explica Cruz Sajvín Ordoñez, el alcalde.

La inversión de Q79 mil 506 también se hizo, añade Sajvin, porque esta actividad ayuda a unir a las generaciones. “Las mayores enseñan a las jóvenes a tejer y muestran qué representa cada figura. Toda la indumentaria tiene historia”, sostiene.

El caso de Santa María Visitación

En el último año, la municipalidad de Santa María Visitación, Sololá, ha hecho tres concursos de este tipo. El primero ocurrió en julio de 2020 y se pagaron Q112 mil 870 a Ana Gisela Maldonado Soch por los insumos.

“Se dieron a las mujeres para que hicieran trajes completos y, si querían, los vendieran. También sirvió para animarlas a inscribirse a la escuela municipal de tejido. Esa se inauguró también en julio”, cuenta Gladis Cox, a cargo de la dirección de la mujer.

En la escuela se enseña a coser y bordar indumentaria tradicional en un curso de diez meses. La primera promoción, de 53 mujeres, se graduó en mayo y ahora se inscribieron otras 50 para obtener el diploma.

Se hicieron dos eventos más para comprar hilos y telas brocadas. “Una parte se utiliza en los kits otorgados al inicio del curso en la escuela, y otra se da a mujeres que ya adquirieron esta técnica. En este caso, los insumos sirven solo para hacer güipiles, y después de fabricarlos, venderlos”, concluye Cox.

El primer concurso se hizo por los hilos, valorados en 69 mil 900. El segundo fue por telas y cáñamo, con un costo de Q44 mil 799. Ambos se adjudicaron a Matea Engracia Ceto Ceto. A partir de la entrega, las tejedoras tardarán de dos a tres semanas para confeccionar las primeras prendas, según la oficina de la mujer.

Te recordamos esta nota: San Rafael Pétzal gasta Q899 mil en hilos para trajes regionales

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