Los parques municipales contribuyen con la salud mental de los vecinos y esto deben tener

11 junio 2021

En lo que va de 2021, 14 municipalidades realizaron concursos para construir o remozar estos espacios los cuales pueden aliviar las secuelas de encierros prolongados por la pandemia.

Parque central de El Progreso, Jutiapa, mejorado en abril de 2021. Foto: Facebook BoxSoft.

Por Carmen Maldonado Valle

Los parques municipales son el punto de reunión  los fines de semana para charlar durante horas y comer algo. Cuando llegó la pandemia se vaciaron y a la fecha no todos han sido rehabilitados. Ante esto, 14 comunas planean construir o arreglar estos lugares y con ello podrían ofrecer un lugar a los vecinos para tener sanidad mental.

Las disposiciones presidenciales vigentes prohíben a los municipios en color rojo abrir las áreas recreativas. Los demás sí pueden, aunque deben respetar el aforo permitido y asegurar que los asistentes guarden la distancia física. “Si hacen nuevos parques que garanticen estas condiciones y además tomen en cuenta la necesidad de las personas de oxigenarse, pueden ser nuevos vehículos para brindar salud integral”, dice el psiquiatra Miguel González.

A decir del médico, la cuarentena, estar lejos de los seres queridos y el temor a contagiarse pueden producir ansiedad en los ciudadanos y por ello necesitan un lugar al cual acudir para liberar esa tensión. Estos espacios deberían ser grandes para que las personas puedan ejercitarse.

Para el psicoterapeuta, Jorge Rodas, si las alcaldías pretenden tener un impacto real a través de estas construcciones, deben cumplir con condiciones específicas: “Son necesarias las áreas abiertas para practicar actividades lúdicas recreativas o deportivas, además de espacios verdes y de descanso. Estos facilitan la contemplación, meditación, y, sobre todo, el relajamiento mental”.

Espacios verdes

El Progreso, Jutiapa, mejoró el parque en abril porque antes no contaba con espacios verdes. “Para la gente este era un lugar importante, porque salían de misa o iban al mercado el domingo y luego se juntaban a platicar. Cuando llegó la cuarentena, lo remozamos para que salieran a respirar y se recuperaran del encierro”, dice el encargado de servicios municipales, Carlos Rubio.

Ornamentar el lugar costó Q85 mil 120 y estuvo a cargo de Olga Cardona Hernández, quien provee a las alcaldías de Jutiapa, Santa Rosa y Chiquimula desde 2014. En siete años ha obtenido 92 contratos valorados en Q628 mil 265. Como El Progreso está en alerta naranja frente al contagio de coronavirus, los ciudadanos pueden asistir, aunque deben guardar dos metros de distancia y no pueden comer allí.

En Amatitlán, por otro lado, hay un concurso en evaluación para hacer un área recreativa en la colonia El Progreso II. De acuerdo con el concejal IV, Luis Sánchez, en ese lugar nunca hubo uno y a raíz de la pandemia se vio la necesidad de construirlo porque los vecinos solicitaron un espacio para hacer deportes y entretener a los niños.

“La gente se desesperó, sobre todo con los toques de queda. Salían a la banqueta a sentarse solo a ver la calle y cuando venía la policía volvían a entrar, pero necesitaban ese descanso”, explica Sánchez. Para aliviarlos, se hará esta construcción en un terreno que hace años era un vertedero y se convierte “en un lodazal cuando llega el invierno, entonces se va a aprovechar”, se lee en las bases.

Tendrá juegos infantiles, jardines y canchas. Al evento se presentó una oferta por Q770 mil 700 perteneciente a Construmaq, compañía representada por Karla Barrios Castillo y la cual ha obtenido 106 contratos con instituciones públicas desde 2006.

De acuerdo con Rodas, el psicoterapeuta, la pandemia trajo un deterioro económico y físico para la población, que puede desembocar también en padecimientos psicológicos, entonces estos parques pueden ayudar a disminuir ese cansancio.

Aun así, se debe tomar en cuenta que en el interior del país se debe tomar otras medidas, como brindar servicios básicos, instalaciones y personal médico, además de oportunidades de aumentar los ingresos familiares. “También se debe poner un alto a las industrias extractivas, porque con la explotación de recursos naturales comprometen la estabilidad física y emocional de las personas de las comunidades locales”, concluye el psicoterapeuta.

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