La migración es un incentivo para vacunarse en departamentos de occidente

19 noviembre 2021

Jóvenes adultos son los más interesados en buscar la inmunización, al llegar a los puestos preguntan si tienen dosis de Moderna.

Personal de los puestos de salud en los departamentos de Quiché, Huehuetenango y San Marcos indican que la población que quiere viajar a Estados Unidos busca recibir sus dos dosis. Foto: Secretaría de Bienestar Social de la Presidencia.

Por Grethel Díaz

Estados Unidos exige desde el 8 de noviembre que todo extranjero que desee ingresar al país debe portar una constancia de vacunación completa contra la COVID-19. Las  marcas aceptadas son aquellas aprobadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) y la Organización Mundial de la Salud (OMS/OPS):   

  • Moderna
  • Pfizer
  • AstraZeneca
  • Johnson&Johnson
  • Sinopharm
  • Covaxin
  • Sinovac (CoronaVac)  
  • Covishield

En Guatemala se administran Pfizer, Moderna, AstraZenca y Sputnik V. Personal de los puestos de salud en los departamentos de Quiché, Huehuetenango y San Marcos indican que hay un acercamiento por parte de la población que quiere viajar a Estados Unidos, principalmente de adultos jóvenes entre 18 y 30 años.

Preguntan en particular por Moderna. De hecho, en los puestos de vacunación consultados en esos departamentos no tienen Sputnik V.

De acuerdo con los datos del último Censo de Población y Vivienda de 2018, además de los tres ya citados, Guatemala y Quetzaltenango son los cinco departamentos de donde más emigran.  


Carlos Ríos, personal del Centro de Salud de la aldea Cruz Chich, Joyabaj Quiché, señala que las personas llegan a recibir su vacuna porque es un requisito para entrar a Estados Unidos. Eso indican.

“Tenemos personas que vienen a buscar sus dosis porque dicen que necesitan estar vacunados para conseguir algún trabajo afuera (…) otros que ya tienen residencia en Estados Unidos y vienen de visita al municipio se acercaron al puesto de salud para administrarse sus dosis y no tener problemas al regresar”, indicó Ríos.

De acuerdo con los datos publicados por el Ministerio de Salud y Asistencia Social (MSPAS), Quiché registra el 28.9 por ciento de su población vacunada con la primera dosis y el 16.6 por ciento con esquema completo. San Marcos registra el 29.5 por ciento con la primera dosis y el 20.02 con esquema completo, y Huehuetenango, el 35.33 por ciento con la primera dosis y el 21.9 por ciento con esquema completo.

Nohemí Ortega, a cargo del área de salud en Sibinal, San Marcos, indica que ahí también el incentivo para inyectarse contra la COVID-19 es viajar o migar. “Las personas que quieren irse están ansiosas por vacunarse (…) si no lo están saben que no los dejarán entrar en otro país”.

Nancy Sandoval, presidenta de la Asociación Guatemalteca de Enfermedades Infecciosas (AGEI) y de la Asociación Centroamericana y del Caribe de Infectología (Acencai), indicó que la falta de información y certeza respecto a la disponibilidad de vacunas ocasiona que las personas no se acerquen a los puestos de vacunación.

“Se percibe mucho temor y desconfianza respecto a cuándo podrán aplicarse la siguiente dosis. Hay personas que no son antivacunas si no, más bien, tienen muchas dudas (…) hace falta una visión global sobre la vacunación en esos sectores donde el porcentaje (de personas inmunizadas) es muy bajo”.

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