En el desarrollo de la audiencia, el representante legal de dos constructoras defraudadas explicó el modus operandi de la estafa: prometían adjudicar proyectos con mercados o carreteras.

Por Ana Valdez
La historia ventilada en el Tribunal Décimo de Sentencia Penal es la siguiente: Edgar Arnoldo López Rodríguezofrecía a constructores proyectos municipales que no existían. La fiscalía a cargo lo acusa de estafa.
Ante los juzgadores, Luis Fernando Calderón, uno de los constructores timado, explicó en qué consistía el modo de operar de López Rodríguez. “En resumen llevo 15 años en busca de justicia en por esta situación”, empezó su relato. En 2010, López se acercó a las constructoras de las que Calderón es representante legal para ofrecerle proyectos de construcción en San José Poaquil y Parramos, Chimaltenango, y una carretera en Sololá, dijo.
“Le entregamos dos cheques, yo personalmente, uno de la empresa Escala 4 en su momento y otro de la empresa Praca+Orbe. Era un porcentaje del monto de los proyectos que le servían a la ONG Adediseco para administrar y darle seguimiento previo a entregarnos los desembolsos para iniciar las construcciones”, dijo Calderón.
Todo era mentira
Los proyectos nunca existieron, no se llevaron a cabo y el proceso descubrir la mentira fue largo. “Todo dio un giro cuando lo abordamos en su propiedad, frente a su esposa y él en ese momento confesó”, contó Calderón.
López Rodríguez reconoció haber pagado la hipoteca de su casa, se fue de viaje a Cancún y transfirió dinero a otras personas, relató el representante legal. La falsa “estructura” de la que era parte se acercaba a las oficinas de planificación de las municipalidades a preguntar por proyectos en planos que quisieran ejecutar y que carecieran de fondos para ejecutarlos entre estos. Mercados y carreteras, por ejemplo.
Tenemos otras lecturas: Minfin y SAT cambian las reglas del juego
La supuesta ONG Adediseco buscaba constructoras que quisieran desarrollar esos proyectos y les ofrecían fondos a través de una fundación en el extranjero que tampoco existía, testificó Calderón. Les solicitaba un pago en garantía, algunas constructoras depositaban dinero y algunas municipalidades, principalmente de Chimaltenango, ofrecían terrenos.
Pero las obras nunca se ejecutaban. En el caso de Calderón les ofreció la construcción de un mercado municipal.
La Fiscalía contra el Lavado de Dinero sindicó a López de opearar transacciones sospechosas por medio de cheques, el primero por un monto de Q384 mil 459 y el segundo por Q594 mil 639 para un total de Q979 mil 089.