En Cajolá, la migración abre oportunidades laborales para quienes se quedan

22 septiembre 2021

Datos de un censo elaborado por el centro de salud dan cuenta que el 18 por ciento de la población ha migrado en los últimos años.

Es frecuente observar edificios de dos y hasta tres pisos en Cajolá. Foto: Oscar de León.

Por Oscar de León

Cajolá es un municipio ubicado a 26 kilómetros de la cabecera departamental de Quetzaltenango. Y según asegura su alcalde, Juan Gómez, migrar es ya una de las primeras opciones que busca la población. “Hablo de jóvenes, de hombres y mujeres. Y este éxodo ha generado desarrollo para las familias del municipio”, refiere.

La evidencia es clara: Cada vez hay más viviendas de dos y hasta tres niveles. “La migración, además, ha generado fuentes de empleo, sobre todo para albañiles y agricultores” resalta el jefe edil. Albañiles porque necesitan quien construya o amplíe las casas del lugar y agricultores para hacerse cargo de las parcelas que financian los migrantes.

“En promedio, un ayudante de albañil gana Q100 quetzales y un agricultor Q80 por día de trabajo” amplía el alcalde.

“Este municipio ha cambiado mucho en los últimos 17 años” cuenta Pedro Chávez, vecino. “Yo tengo familiares en el extranjero que se fueron muy jóvenes. Aquí no pudieron estudiar y solo podían dedicarse a la agricultura. Y como ésta paga tan poco, se fueron”.

Según un censo levantado por el centro de salud del municipio y cuyos datos se presentaron en marzo, Cajolá contaría con 19 mil 197 habitantes, pero el 18 por ciento de la población local ha migrado en los últimos años -2 mil 106 hombres y mil 414 mujeres-.

Casi toda la población es Mam.

Muchas de las 4 mil 947 viviendas de Cajolá ya tienen más de un nivel. Y están, casi todas elaboradas con block. Como en otros municipios en el que la economía de la remesa impacta con fuerza, las casas tienen, en el primer piso, tiendas de barrio, panaderías, ventas de teléfonos, veterinarias y todo tipo de locales comerciales.

Ahora bien, aunque hay más infraestructura y negocios, la educación no ha mejorado.

De hecho, el 41 por ciento de la población es analfabeta y solo 14 por ciento ha culminado estudios de diversificado o universitario, lo cual hacen al viajar a la cabecera, porque como indica Miguel Oxlaj, director de la Dirección Departamental de Educación, “no hay demanda para la educación superior”.

“En las tres aldeas del municipio tenemos 10 centros educativos tanto de nivel primario como básico” cuenta Oxlaj. “Incluso recibimos niños de municipios cercanos, pero en el momento de buscar estudiar diversificado, prefieren irse a Quetzaltenango”.


“Esta nota es producto del Taller “Periodismo y Migración” que imparte el International Republican Institute (IRI), bajo la coordinación de Laboratorio de Medios, S.A. a periodistas de diversos departamentos de Guatemala. (La asistencia financiera y técnica que el Instituto Republicano Internacional (IRI) otorga para esta actividad es provista por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense.) Los puntos de vista y opiniones expresados en esta nota son de los autores y no necesariamente reflejan la política oficial de USAID o del gobierno de los Estados Unidos”.

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