El paso a desnivel de San Lucas no alcanzará por sí solo para eliminar atascos

23 febrero 2021

El proyecto pretende liberar el tránsito, pero no podrá cumplir con su misión por completo si este municipio de Sacatepéquez no aprueba un plan de ordenamiento territorial (POT).

Diseño del nuevo paso a desnivel de San Lucas, que permitirá retornar sin usar los carriles de la carretera. Crédito: Hugo del Valle.

Por Carmen Maldonado Valle

El 20 de febrero empezaron los trabajos para el paso a desnivel en el kilómetro 27.5 de la ruta CA-01 Occidente. Este permitirá a los conductores retornar a San Lucas Sacatepéquez a través de una rampa subterránea, pero si no se aprueba un plan de ordenamiento territorial (POT), los vehículos volverán a detenerse y el tráfico se intensificará de nuevo.

La historia de esta obra se remonta al 5 de diciembre de 2019, cuando el Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (MICIVI) adjudicó a Grupo Muratori, Sociedad Anónima. Como refleja Guatecompras, el precio a pagar sería Q19 millones 199 mil 901 para tener en 2020 una vía que cerrará los retornos de la carretera. Así eliminar las filas en los carriles internos para dirigirse a San Lucas.

Los trabajos se retrasaron porque la obra pasará por uno de los terrenos del cerro “Alux” y el Concejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP) no lo avalaba sino hasta agosto de 2020, indicó Hugo del Valle, concejal IV del municipio por el comité cívico Alux, Somos San Lucas. Sin esa autorización no podían continuar el trámite.

Durante el fin de semana, el MICIVI publicó en su cuenta de Twitter que la construcción del paso a desnivel tomará ocho meses. Las bases divulgadas en Guatecompras dan a conocer que a medida que avance la edificación se habilitará un carril en cada sentido y, de ser necesario, se permitirá circular en la misma dirección en ambas vías durante un período no mayor a 30 minutos.

¿Qué es un POT?, acá te lo recordamos: “Es como tener un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar”

Para Enrique Godoy, urbanista y ex vicealcalde de la municipalidad de Guatemala, el paso a desnivel no eliminará el problema del tráfico de San Lucas si no se establece ahora dónde se permitirán las construcciones del futuro: “muchos carros reducen su velocidad para entrar en los centros comerciales y residenciales a ras la carretera. Si no se regula el uso del suelo, habrá más edificios del mismo tipo junto a la vía principal y un paso a desnivel no va a servir de nada”.

A su criterio, además de establecer reglas claras sobre dónde se pueden permitir las nuevas edificaciones para reducir los embotellamientos se puede hacer valer el derecho de vía. “Por esa razón, quienes tienen terrenos a la orilla del asfalto ponen sus edificios cada vez más al fondo. Así respetan el espacio que podría usarse para construir otros carriles, si hiciera falta”.

La opción a la que se refiere Godoy está amparada por los artículos 2 y 3 del Reglamento sobre el derecho de vía de los caminos públicos. Establece que junto a cada lado de los caminos existe un tramo que puede utilizarse “según el tránsito en el lugar lo requiera”.

En el caso de la CA-01 Occidente, por ser una carretera nacional, le corresponden 12.5 metros junto a cada lado de la vía, en los que el artículo 5 del mismo cuerpo legal prohíbe las construcciones o siembras que puedan entorpecer los trabajos para liberar el tránsito.

Por otro lado, Del Valle planteó una solución para regular el uso del suelo: un POT, cuya función es determinar dónde puede estar cada construcción, drenaje y calle dentro de un municipio. El problema es que San Lucas es uno de los 335 municipios que no cuentan con este ordenamiento.

“Queremos que el POT se apruebe este año para que podamos tener estas regulaciones. Se trató de hacer en ocasiones anteriores, pero la municipalidad solo contrataba a empresas para que hicieran la consultoría y no se concretaba nada después”, explicó del Valle.

A las administraciones anteriores les faltó visión de futuro respecto a las dificultades que podía traer aprobar construcciones a la orilla de la vía principal. Los centros comerciales construidos no tienen más ingresos que por la carretera principal. “Ahora lo mejor es tener un orden para evitar que esto vuelva a pasar”, añadió.

La boleta de SNIP del paso a desnivel revela que medirá 600 metros y contará con carriles de incorporación de cada lado para evitar reducciones de velocidad al entrar a él. Aun así, si no se regula el uso del suelo al mismo tiempo, el riesgo de que los embotellamientos vuelvan crecerá al mismo ritmo de la urbanización de San Lucas.

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