Contagiarse no es sinónimo de eterna inmunidad ante el coronavirus

02 septiembre 2021

La ministra de Salud y el presidente de la Anam dieron positivo a COVID-19 dos veces. La posibilidad de reinfectarse se abre a partir de los tres meses tras recuperarse, aunque los médicos no descartan que pueda suceder antes.

Jornada de vacunación para mayores de 60 años en Ixcán, Quiché. Foto: ministerio de Salud.

Por Carmen Maldonado Valle

Al 31 de agosto Guatemala acumulaba 475 mil 548 casos de COVID-19, según el tablero del ministerio de Salud. A la fecha hay evidencia de que cada contagiado tiene inmunidad frente a un nuevo contagio, pero esta dura hasta seis meses y, según estudios, la protección no es igual para todos.

“Las defensas se consideran mejores en los tres meses siguientes a la recuperación, pero el paciente está protegido en un margen de hasta seis meses”, explica Edwin Asturias, el exdirector de la Comisión Presidencial contra la COVID-19 (Coprecovid). En períodos menores, por ahora no hay evidencia de que los pacientes puedan contraer el virus de nuevo.

Aun así, la ministra de Salud, Amelia Flores, dio positivo en dos ocasiones en menos de doce semanas. “En esos casos, no se trata de un nuevo contagio. Hay quienes después de diez días de enfermedad se hacen la prueba y salen negativos porque la carga viral es muy baja, pero no necesariamente significa dejar de tener coronavirus”, sostiene la infectóloga, Alicia Chang.

Hay personas en quienes queda material genético del virus y, aunque ya no son infecciosos, no han dejado de ser positivos. “Hasta el momento no hay evidencia sobre inmunidad menor a tres meses, pero no se puede descartar aún porque faltan estudios. Cuando la gente reporta contagiarse dos veces en períodos cortos, en realidad se refiere a esto”, añade.

Esto también aplica para quienes a pesar de no tener síntomas dan positivo durante varias semanas o incluso meses. “Si se sienten bien pueden continuar con sus labores. Tras diez días desde el contagio se les considera recuperados porque ya no son propagar el virus”, afirma Chang.

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Contagiarse no es “suficiente”

Aunque la infección defiende durante algunas semanas para no enfermar de nuevo, un estudio realizado en Dinamarca con 10 millones de participantes determinó que la inmunidad no es la misma para todos.

Para los menores de 65 años la protección no bajó del 80 por ciento incluso al llegar a los seis meses desde el contagio. En los mayores, en cambio, esta descendía al 47 por ciento, entonces se determinó la importancia de vacunar a los de la tercera edad porque a pesar de haberse enfermado “eran más propensos a contraer el virus una vez más en comparación con los más jóvenes”, se lee en el documento.

Los investigadores compararon los resultados con los de otros estudios llevados a cabo en Estados Unidos e Inglaterra y llegaron a conclusiones similares. Por ello recomendaron trabajar más en los planes de inmunización en los países para reducir el riesgo de complicaciones para los pacientes en caso de enfermar de nuevo.

“Si la persona se siente bien, dos semanas después de la recuperación ya puede administrarse la primera o segunda dosis del fármaco. Siempre se le recomendará aumentar su protección y no confiar solo en ese período de gracia”, concluye Chang.

A la fecha, el grupo con más casos registrados para inocularse en el país es el de 40 a 50 años, con 649 mil 324 inscritos, mientras en los mayores los números van en descenso, según datos del ministerio de Salud. De acuerdo con la cartera, por el momento no hay campañas dirigidas a ellos en específico para animarlos a inyectarse.

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