Además de sus ingresos mensuales de Q51 cmil 200, Milton Duarte Lara figura con Q22 mil 300 por bonificación en junio, julio y agosto de 2026, según información pública. En total Q66 mil 900.

Por Ojoconmipisto
Milton Napoleón Duarte Lara, alcalde de Quezaltepeque, Chiquimula, aparece en los informes de remuneraciones del portal de información pública municipal con Q66 mil 900 por concepto de “bonificación anual” entre junio y agosto de 2026.
El portal de información pública de la comuna registra Q22 mil 300 por ese rubro en cada uno de los tres meses.
César Vega, de Acción Ciudadana, señala: “vale la pena aclarar de parte de la municipalidad si esto no se trata de un error administrativo”. Agrega que, si el alcalde recibió tres veces un bono que correspondía una sola vez, “estamos acá ante una situación de manejo irregular de los fondos públicos de la municipalidad”.
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Según el Inventario de alcaldes de Ojoconmipisto, Duarte ejerce su primer período al frente de la comuna, tras sustituir a Álvaro Morales Sandoval, quien ocupó el cargo desde 1996.
El portal de la alcaldía solo ofrece informes de remuneraciones desde 2024, por lo que no fue posible comparar sus ingresos con los de su antecesor. Sin embargo, en febrero de 2024, su primer mes completo de gestión, Duarte registró Q43 mil 800, mientras que en mayo de 2026 la cifra ascendió a Q51 mil 200, Q7 mil 400 más.
La misma bonificación en dos meses extra
En mayo de 2026, Duarte Lara figuraba con ingresos mensuales por Q51 mil 200, según el portal de información pública municipal. Esta cifra se distribuyó en cuatro rubros:
- Sueldo base: Q22 mil 300.
- Dietas: Q16 mil 650.
- Gastos de representación: Q12 mil.
- Bono incentivo: Q250.

En junio, julio y agosto de 2026, los informes municipales muestran ingresos de Q73 mil 500 mensuales para Duarte Lara. En los tres meses aparece una “bonificación anual” de Q22 mil 300, equivalente a su sueldo base.
Si el monto de julio corresponde al bono 14, como podría esperarse por la fecha, quedarían dos meses con bonificaciones adicionales que suman Q44 mil 600.
El concejo municipal debe rendir cuentas
César Vega, de Acción Ciudadana, sostiene que “el concejo municipal tiene toda la responsabilidad acá”. Y es que tiene la facultad de establecer las remuneraciones de sus integrantes y responde por el presupuesto municipal. Sin embargo, advierte que “el concejo no puede utilizarse para autorizar beneficios que vayan contrarios a la ley”.
Para esclarecer el caso, Vega considera necesario conocer el origen de la bonificación, quién autorizó su entrega y qué documentos respaldan los montos que aparecen en los informes.
“Es importante determinar qué base se utilizó para aprobar este bono, quién lo autorizó, si fue una autorización del concejo municipal, qué fundamentos utilizaron, cómo se ejecutó y cómo se aplicaron al final estos bonos”, explica.

La revisión también corresponde a la Contraloría General de Cuentas (CGC). El experto señala que esta institución “debe verificar todos los registros contables, los desembolsos bancarios, las actas del concejo municipal”.
Si se comprueban dispendios que no corresponden, el especialista plantea la recuperación de los recursos y la identificación de los responsables.
“La autonomía municipal no significa que las autoridades puedan disponer discrecionalmente recursos públicos y mucho menos los hace exentos de fiscalización de parte del órgano contralor”, concreta Vega.
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De acuerdo con el economista Erick Coyoy, “la bonificación anual, denominada bono 14, corresponde un mes de sueldo por cada año de trabajo, así que es ilegal el pago de más de un sueldo por ese concepto”. Subraya que “de repente en esa municipalidad se aprobaron otras bonificaciones, pero debe existir la base legal que respalda esos pagos, de lo contrario son ilegales”.
Remuneraciones frente a necesidades del municipio
El representante de Acción Ciudadana, señala que “las municipalidades no manejan sus propios fondos, son los fondos de los contribuyentes, son los fondos de los ciudadanos”. Estos bonos deben ser proporcionales a las condiciones del municipio y a las condiciones de vida de las personas, sostiene.
En una investigación previa de Ojoconmipisto, que se tituló “Alcalde de Camotán gana Q77 mil en un municipio con 84.6 % de pobreza”, se examinaron los salarios de los jefes ediles de las 11 comunas de Chiquimula.
El análisis reveló que el alcalde de Quezaltepeque ocupa el séptimo lugar entre los mejor remunerados del departamento, pese a que cerca de la mitad de la población del municipio vive en condiciones de pobreza. En total, 13 mil 960 habitantes enfrentan esta situación.

Para Vega, este caso también abre una discusión sobre la necesidad de establecer límites y criterios que permitan fijar las remuneraciones de los alcaldes y concejos municipales. Deben ser según la capacidad financiera y las condiciones de cada municipio.
El reto queda sobre la mesa para el nuevo Contralor General de Cuentas. “Es una discusión muy amplia determinar cuáles deberían de ser esos criterios”.
“Ninguna autoridad, ningún funcionario público, ninguna institución como un concejo debe beneficiarse de pagos irregulares solo porque tienen la capacidad de hacerlo, aunque sea violentando la ley”, concluye Vega.
Conoce al Élfego Castañón: