Adolescentes que migran: expulsados y sin mayor educación

26 octubre 2021

Este año han retornado más de 5 mil niños, niñas y adolescentes a Guatemala, país en donde solo tres de cada 10 menores tienen acceso a secundaria. 

Casa Nuestras Raíces, en la zona 1 de Quetzaltenango. Acoge a niños, niñas y adolescentes deportados. Foto: Shirlie Rodríguez

Por Shirlie Rodríguez 

Miles de niños, niñas y adolescentes han sido obligados a regresar a Guatemala, deportados ya sea de Estados Unidos o de México. La Secretaría de Bienestar Social -SBS- contabiliza 5 mil 341 a la fecha. En 2020, esta cifra fue de 4 mil 511. 

Estos niños no acompañados- conocidos como NNA- cuando regresan al país deben pasar por varios procesos, como comenta Francisco Molina, titular de la SBS. “Primero son acogidos por la Procuraduría General de la Nación mientras se ubica a sus familias. Luego son trasladados a albergues como la Casa Nuestras Raíces, en donde reciben alimento, un lugar donde dormir y atención psicológica”.

Para evitar que los jóvenes guatemaltecos sigan migrando por causas como la falta de oportunidades o el hambre, a lo que hay que sumar que, al volver deben enfrentar deudas o secuelas traumáticas, la SBS ha puesto en marcha el programa “Quédate” el cual tiene la finalidad de capacitar a adolescentes, para que aprendan un oficio o sigan sus estudios. 

Fredy Pastor, consultor en temas de niñez y adolescencia, opina que este tipo de proyectos “se han creado sobre la marcha, pero se necesita que formen parte de una política nacional que beneficie a la adolescencia migrante y retornada”. 

“La mayoría de jóvenes que migran son de áreas rurales, viven en condiciones precarias y quienes han tenido oportunidades para estudiar, al graduarse no encuentran un espacio dónde desarrollarse” amplía. “No hay estrategias que aborden los aspectos desde raíz, como puede ser la desnutrición, u otros”. 

“Los centros Quédate ofrecen capacitaciones exprés y fomentan al emprendimiento lo cual incluso les daría eventuales herramientas para migrar de forma legal”, señala por su parte, el vicecanciller Eduardo Hernández. “A las familias guatemaltecas no les conviene que sus hijos e hijas salgan del país de la manera en cómo lo están haciendo”. 

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia -Unicef- reporta que 100 mil niños y niñas guatemaltecasson detenidas en la frontera sur de Estados Unidos cada año. Además, alrededor de 500 adolescentes son retornados de México casi todos los días.

“Esta realidad invita a reflexionar sobre qué estamos haciendo como sociedad para que estos guatemaltecos tengan oportunidades aquí y evitar que las busquen en otros lugares con todos los peligros que implica”, expresa Justo Solórzano, representante adjunto de Unicef en Guatemala. 

Solórzano asegura que la migración de personas jóvenes es multicausal. “De cada 10 adolescentes, solo tres tienen acceso a educación secundaria. El fenómeno pandemia también afecta a las familias que ven la migración como una salida o respuesta ante la ausencia del Estado”, amplía. 

“Los niños tienen derecho a desayunar, ir a la escuela, almorzar y divertirse. De tener una cama digna. Pero en Guatemala no hemos alcanzado estas condiciones”, enfatiza el padre Mauro Verzeletti, director de la Casa del Migrante.

En 2020, la SBS atendió a mil 800 jóvenes bajo el programa Quédate. Este año, el alcance ha sido de mil 500 (equivalente al 28 por ciento). 

Lo anterior conlleva un riesgo: por no tener oportunidades, la posibilidad de hacer de nuevo el intento por llegar a Estados Unidos es la única salida.

Verzeletti y Solórzano concuerdan con que el sistema educativo debe ser fortalecido, pero también la inversión estatal para mejorar las condiciones y propiciar oportunidades laborales y de estudios. 


“Esta nota es producto del Taller “Periodismo y Migración” que imparte el International Republican Institute (IRI), bajo la coordinación de Laboratorio de Medios, S.A. a periodistas de diversos departamentos de Guatemala. (La asistencia financiera y técnica que el Instituto Republicano Internacional (IRI) otorga para esta actividad es provista por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense.) Los puntos de vista y opiniones expresados en esta nota son de los autores y no necesariamente reflejan la política oficial de USAID o del gobierno de los Estados Unidos”.

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