La obra se adjudicó, pero se suspendió tras la oposición de vecinos. La municipalidad prepara consulta comunitaria, mientras el vertedero municipal se acerca a su límite de capacidad.

Por Mirna Alvarado
La construcción de una planta de tratamiento de desechos sólidos en San Francisco La Unión, Quetzaltenango, permanece detenida. Desde el comienzo del proyecto, comunitarios se opusieran al proyecto. Por ello, la municipalidad prepara una consulta comunitaria que defina si la obra continúa en el lugar previsto o qué alternativa plantea la población
El proyecto, identificado con el NOG 27040178 en Guatecompras se adjudicó a la empresa Edifika por Q5 millones 892 mil. La obra contempla infraestructura para el tratamiento de desechos sólidos y un relleno sanitario.
Te recordamos esta nota: Suspenden construcción de planta de tratamiento de desechos en San Francisco La Unión
El 28 de noviembre (2025), en la colocación de la primera piedra comenzaron los trabajos preliminares como tala de árboles y la preparación del terreno. Sin embargo, los vecinos impidieron continuar. Los comunitarios cuestionaron que no se les tomó en cuenta y expresaron preocupación por posibles afectaciones a fuentes de agua.
El ejemplo del IRTRA
El proyecto cuenta con licencia de impacto ambiental. El documento incorporado al expediente de Guatecompras señala que se trata de la construcción de la infraestructura en Cantón Palá, San Francisco La Unión. Los comunitarios recurrieron a procedimientos administrativos y presentaron acciones en la vía penal. De acuerdo con el alcalde Francisco González Matul (UNE), estos recursos no prosperaron.
“Su argumento inicial fue que la planta no es necesaria. Después dijeron que sí quieren la planta, pero el lugar no es el adecuado. Se hizo un viaje a la planta de tratamiento en el Irtra (Retalhuleu) y el argumento cambio, ahora dicen que el proyecto es bueno, que el lugar es apto pero que los recursos pueden no ser insuficientes. En el Irtra es un éxito porque se maneja con recursos privados”, dijo el alcalde.
Mientras las acciones legales avanzaban, se instaló una mesa técnica con participación de los distintos actores involucrados. En reuniones periódicas se ha discutido la continuidad del proyecto y la forma de resolver el conflicto generado alrededor de su construcción.
Otras experiencias
A los alcaldes comunitarios y miembros de los Consejos Comunitarios de Desarrollo (cocodes) se les invitó a visitar la planta de tratamiento y residuos sólidos de San José Chacayá, Sololá. El objetivo era demostrar que los recursos municipales y el apoyo de la población pueden hacer regiones más limpias.
Como resultado, la mesa técnica acordó impulsar una consulta a la población. Así el concejo municipal aprobó un acuerdo municipal para realizar la consulta comunitaria.
“Por ahora se trabaja el cronograma de consultas. Aún no tenemos fechas exactas, pero trabajamos en ello. Mientras, planteamos junto a los comunitarios jornadas de limpieza en nuestros diferentes sectores y bosques cercanos dentro de nuestro territorio”, aseguró el alcalde.
El tiempo se agota
Además de preguntarles si están o no de acuerdo con el proyecto, la alcaldía les pedirá propuestas para el lugar para la construir. La discusión ocurre mientras el vertedero municipal enfrenta una creciente presión por su capacidad.
“Algunos opositores del cantón Chuistancia, señalan que la planta de tratamiento generará contaminación a los nacimientos de agua cercanos. Aunque también se oponen a la acumulación de basura en ese sector, por eso necesitamos saber que propone la población para manejar la basura”, refirió el alcalde.
En la actualidad cuentan con un vertedero municipal a cielo abierto a punto de sobre pasar su capacidad. “Es urgente solucionar el problema porque el vertedero se encuentra en medio de tres pozos mecánicos de agua, cerca de dos campos de futbol donde juegan 25 equipos, a pocos metros de una escuela y de un riachuelo del cantón Chuistancia.

Fondos del Codede
A la discusión ambiental y comunitaria se suma la preocupación por los recursos destinados a la obra. El proyecto financiado con recursos del codede tiene un valor de aproximadamente Q5.9 millones.
El alcalde señala que existe preocupación porque el tiempo disponible para iniciar o retomar la construcción es cada vez menor. Si el proyecto no puede avanzar dentro del período establecido para la ejecución de los recursos, la municipalidad teme que el dinero destinado por el Codede tenga que regresar al fondo común.
La obra generó compromisos financieros. La empresa contratada recibió un anticipo equivalente al 10 % del contrato para realizar los trabajos iniciales. “Si el congreso aprueba la continuidad del decreto 7-2025 que permitió que los saldos no ejecutados en ese año se podían utilizar en este año, podríamos mantener los recursos para este proyecto. De lo contrario lo vamos a perder”, añadió el alcalde.
Para la construcción de esta planta de tratamiento se deben talar alrededor de 23 cuerdas de árboles, un detalle que los comunitarios lamentan. “Para nosotros es preferible retirar esos arboles y prevenir más de 32 kilómetros del municipio, porque ahora bosques, barrancos y carreteras se contaminan”, dijo el alcalde.