La municipalidad de Salcajá inició la demolición del mercado municipal sin actualizar el permiso del Instituto de Antropología e Historia (IDAEH), pese a ser un sitio histórico protegido.

Por Mirna Alvarado
Salcajá, Quetzaltenango, construirá oficinas en el Mercado Municipal por Q14 millones 940 mil 810. En la planificación contemplan 18 meses para entregarlas. Primero deben demoler el Mercado Municipal, pero no cuentan con el permiso del Instituto de Antropología e Historia (IDAEH).
El proyecto (NOG 28341929) se otorgó a la empresa Construdam cuyo represente legal es Denizard Aqueche Medrano. La obra contempla instalar más de 20 oficinas municipales en el inmueble sobra la 3ra avenida 1-5 de la zona 1.
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Mantendrán la fachada
En un acto público, el alcalde Wiliam Calderón y su concejo municipal anunciaron el comienzo de los trabajos. El jefe edil justificó su demolición argumentando problemas estructurales. “La intención es mejorar las instalaciones para que los comerciantes tengan un lugar digno. Solo una parte será para oficinas. Se tratará de conservar la fachada como parte de la historia del municipio”.
El cambio por realizar trae críticas. “Nunca vimos personal del DIAEH que verificara la vialidad de la remodelación. No estamos en contra, pero toda obra tiene un proceso que se debe seguir”, comentó Lesther Marroquín, vecino del lugar.
De acuerdo con el alcalde, procedió a demoler la estructura debido a que se cuenta con un aval del IDAEH emitido en 2011 cuando restauraron el mercado. “El exalcalde Anselmo Soto obtuvo el perimo –permiso– correspondiente para la construcción de los locales comerciales. Ese mismo aval es el que nos permite hacer las modificaciones actuales”, aseguró Calderón.

Costará Q14.9 millones
El monto cercano a los por Q14 millones 940 mil 810 convierte esta obra en una de las inversiones más significativas recientes del municipio. “El objetivo según la municipalidad es mejorar el servicio a la población, pero el costo es demasiado alto, considerando que hay otros problemas que resolver”, refirió Ana Marta Ovalle de la junta de vecinos.
Mientras la municipalidad sostiene que el proyecto permitirá mejorar la atención ciudadana y centralizar servicios, el impacto inmediato recae en la economía local. La eliminación del Mercado Municipal reduce espacios de comercio en un municipio donde estas actividades representan una fuente directa de ingresos para muchas familias, agregó.