¿Más pasos a desnivel? Así pueden diseñarse para no complicar el paso peatonal

18 noviembre 2022

Estas construcciones se utilizan para facilitar el tránsito de vehículos, pero para quienes se movilizan a pie no siempre son tan funcionales.

Paso a desnivel Santa Elisa en zona 12. Foto: municipalidad de Guatemala.

Por Carmen Valle

Por Carmen Valle

En 2022 las municipalidades adjudicaron concursos por Q33 millones 606 mil 604 dedicados a remozar o construir pasos a desnivel. Cuatro de los seis eventos pertenecen al departamento de Guatemala y el resto a Quetzaltenango. Sin embargo, aunque estas construcciones buscan la fluidez de los carros, quienes utilizan bicicleta o caminan para transportarse no siempre encuentran la misma funcionalidad.

Son las 6:16 de la mañana de un martes frente al paso a desnivel Santa Elisa en zona 12, inaugurado en diciembre de 2020. Una persona se para junto a la iglesia ubicada a un lado de la edificación para cruzar la calle, pero transcurren siete minutos y los carros que por ahí circulan no le dan espacio para movilizarse hacia el otro lado.

Llegan más personas y les sucede lo mismo, y al final se junta un grupo de ocho peatones que logra pasar a la otra banqueta a las 6:27. Corren, porque se aproxima otro carro camino al paso a desnivel. Lo mismo sucede en el paso frente a Oakland Mall en la zona 10 capitalina, por ejemplo, o en la zona 16 frente a Cayalá.

A decir del economista y urbanista Rudy Herrera, cuando se diseña una estructura se debe pensar en quiénes serán los beneficiados a partir de ella, pero si solo se incluye en este grupo a los automóviles, lo natural es dificultar la movilidad de peatones como resultado. “Un carro busca moverse en línea recta y sin detenerse, y los pasos a desnivel de la ciudad están hechos para eso, entonces no está mal buscar esa fluidez. El problema es sacrificar un poco la de los peatones para lograr la otra”, agrega.

Para evitar estos problemas, propone tomar en cuenta también las necesidades de los peatones desde el diseño. Así, por ejemplo, se podría hacer un paso a desnivel donde los carros se trasladen de un punto a otro solo por debajo del suelo durante una distancia larga y así quienes queden a nivel de suelo sean los vecinos. De ese modo, podrán caminar con normalidad y seguridad en la calle, pues no ve las pasarelas amigables con quienes usan sillas de ruedas, llevan paquetes o no pueden subir gradas.

Paso a desnivel de Cayalá, inaugurado un mes después del de zona 12. Foto: municipalidad de Guatemala

Los otros vehículos

No todas las personas conducen carro, pero tampoco todas caminan. También hay quienes se mueven en patineta, bicicleta, silla de ruedas u otros medios cuya fluidez no necesariamente se encuentra en la lista de beneficios de los pasos a desnivel.

Uno de los usuarios de bicicleta por las calles es el arquitecto y experto en movilidad urbana, Alejandro García. A su criterio, un paso a desnivel no es siempre la solución adecuada para mejorar el tránsito. Dice: “Mientras más fácil vemos una alternativa, más la ocupamos, y aunque al principio esa construcción facilite el paso, de a poco puede convertirse en un nuevo foco de congestionamiento porque todos se van por allí”.

Propone crear mayor infraestructura enfocada en la pirámide de movilidad, según la cual la prioridad son los peatones, luego van los ciclistas, tras ellos el transporte público y el de carga, y por último, los vehículos particulares. Si se sigue ese orden, las obras dedicadas a cada grupo no tienen por qué interferir con las de los demás.

Pirámide de movilidad. Foto: universidad de Monterrey.

Coincide con el urbanista en la necesidad de pensar desde el principio a quién se planea favorecer a través de una obra y ambos recomiendan llevar a caminar más seguido a quienes diseñan construcciones para la ciudad para ampliarles el panorama de las necesidades más allá de los carros. “Si unos niños o alguien en silla de ruedas pueden cruzar con seguridad la calle cerca de una obra, entonces está bien hecha. Esa es la prueba de fuego y nuestros pasos a desnivel no siempre la pasan”, concluye Herrera.

Aunque la inversión en estas obras en 2022 asciende a Q33.6 millones, no es la única de la administración actual, sino solo un tercio. En total, las alcaldías destinaron Q101 millones 714 mil 771 a estas construcciones según Guatecompras. De esos, al menos Q3 millones 254 mil 720 pertenecen a la municipalidad de Guatemala.

Te recordamos esta nota: TuMuni centra la construcción de los pasos a desnivel en zonas 15 y 12

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