La BiciRuta del Bicentenario unirá cuatro municipios de Sacatepéquez

12 febrero 2021

La pandemia permitió esta conversación, la de construir ciclovías. Además de La Antigua Guatemala, Ciudad Vieja, Jocotenango y Pastores, la idea es hacer que más municipios se muevan en bicicleta.

Este es un fotomontaje de como podría quedar la ciclovía en el Centro Histórico, zona 1 de la capital. La de La Antigua está programada para empezar a funcionar en septiembre. Fotomontaje: Alejandro García.

Por Haydeé Archila

La pausa que obligó al planeta a detenerse debido al coronavirus silenció los motores. Y entonces la bicicleta fue vista como medio de transporte y no solo para dar un paseo. La alternativa es saludable porque a la vez de ejercitarse la persona también guarda la distancia física para evitar contagios.

Jeanne Samayoa, de la Fundación Crecer y una de las coordinadoras del proyecto “La nueva movilidad”, ve el potencial de la ciclovía para promover el turismo comunitario. “Sabemos que sumando esfuerzos podemos conmemorar el bicentenario del país con una nueva forma de visitar La Antigua Guatemala y sus aldeas para conocer su historia y cultura: ¡en bici!”.

La llaman la BiciRuta del Bicentenario que arrancará en septiembre y tendrá bicicletas en alquiler. Es una estrategia de reactivación económica y revalorización del patrimonio nacional, dice Samayoa.

Se podrá elegir entre un trayecto corto o uno largo para ir hacia Jocotenango a visitar una finca de café, observar los murales que cuentan la historia de Jocotenango y pasar por el Mercado de Artesanías en La Antigua Guatemala.

Luego, podrán visitar la primera Catedral del Reino de Guatemala en Ciudad Vieja y la casa de Doña Beatriz de la Cueva. También aldeas como San Juan el Obispo, el Museo del Níspero y el mercadito con productos locales.

El plan piloto de ciclovías emergentes se elaboró en septiembre pasado junto a Luis Ruano, comisionado Presidencial de Asuntos Municipales (Copresam), la Asociación Nacional de Municipalidades (Anam) y las comunas de La Antigua Guatemala, Ciudad Vieja, Jocotenango y Pastores, de Sacatepéquez, y Salcajá, Quetzaltenango. 

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Durante dos meses capacitaron equipos de planificación y a los policías municipales para trazar rutas que comuniquen a los poblados. A cada alcaldía se le entregó un “Manual de la Nueva Movilidad” para procurar caminos seguros. “Encontramos actores valiosos en los Valles de Panchoy y Almolonga con una visión amplia como la de Ricardo Pokorny, de la Fundación Valle de Panchoy (Funpanchoy) y Willy Posadas, de Antigua Viva”, menciona Samayoa.

En opinión de Rudy Herrera, analista económico y político, la infraestructura de comunicación tendrá que ser integral y reconocer las realidades del país. “Tenemos muchas personas cuyo acceso a oportunidades de educación, salud, mercado, empleo, etcétera, se ve limitado por la falta de infraestructura hecha para medios de transporte más accesibles. Creo que la inversión en ciclovías da un buen retorno porque requiere menos mantenimiento que el tráfico pesado, genera pocos costos ambientales, requiere menor costo inicial y promueve la movilidad activa y suave”, dice Herrera.

Agrega que sería ideal que una institución como la Secretaría de Planificación y Programación de la Presidencia (Segeplan), realizara estos planes a futuro constantemente, más allá del ciclo de gobierno. “Me entusiasma la idea de involucrar a las poblaciones locales en la construcción de estas ciclovías conectoras entre pueblos, ciudades y departamentos”, puntualiza.

La ciclovía de Lanquín

“Imagine una ciclovía que conecte la isla de Flores con el parque Tikal, otra entre Panajachel, Santa Catarina y San Antonio Palopó, Sololá o que vincule a La Esperanza, Quetzaltenango y Salcajá. Del Centro Histórico de la capital hacia zonas 2 y 6”, propone Samayoa. Llevar a más municipios estas conexiones para pedalear.

Su anhelo está cerca de hacerse realidad, porque Lanquín, Alta Verapaz, comenzó la construcción de su ciclovía que esperan habilitar en octubre de este año. Es un paseo interpretativo que forma parte del Plan de Desarrollo Turístico del municipio e incluye accesos peatonales, adelanta Cecibel Wellman, de la Oficina Municipal de Turismo de la localidad.

“Queremos que la visita sea más amena y realicen el recorrido tanto a pie como en bicicleta recreativa, de montaña e incluso para las personas que la utilizan como medio de transporte para llegar a su trabajo”. Serán 12 kilómetros desde el Pajal hasta la entrada de Lanquín, pero no tocará las cuevas por ser área protegida.

La ruta de Lanquín tendrá un ancho de dos metros y podría variar según la disposición del terreno. Incorporará estaciones de bicicletas de alquiler. La participación de los alcaldes es importante para facilitar la infraestructura, insiste Samayoa.

Estudios internacionales demuestran el impacto económico que activa una ciclovía, afirma Samayoa. “La persona en bicicleta visita más veces los locales cercanos, hace sus compras más seguido y descubre nuevos lugares que en carro no estarían en su radar. Los parqueos de bicicletas son eficientes porque ocupan menos espacio; el usuario se motiva a hacer más paradas y se diversifica la cantidad de negocios donde se compra, ya que es más fácil recorrer las distancias”.

También puedes ver nuestro videos, acá uno acerca de las ciclovías.

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