Los gobiernos departamentales buscan que los gobernadores retomen la representación del Presidente. Hay cinco establecidos y dos en proceso de instalación.

Por German Carranza
El Organismo Ejecutivo busca fortalecer la coordinación institucional y orientar la inversión pública en cada territorio. Siete departamentos ya forman parte de la primera fase de los gobiernos departamentales.
Para su distribución se utilizó una metodología técnica que reúne criterios como:
- Análisis de capacidades institucionales instaladas en el territorio.
- Nivel de articulación interinstitucional.
- Participación y trabajo con sectores sociales relevantes.
- Viabilidad para desarrollar procesos de planificación estratégica.
- Criterio regional: departamentos de occidente, norte, centro, sur y oriente.
Así lo indicó Claudia Calderón, subsecretaria ejecutiva para la descentralización en la Secretaría de Coordinación Ejecutiva de la Presidencia (SCEP).
“La meta consiste en lograr dos objetivos estratégicos: uno desconcentrar el Ejecutivo o sea, acercar su funciones a los territorios, y la otra es territorializar las políticas públicas”, explicó Calderón.
El proceso se desarrolla en siete departamentos:
- Santa Rosa
- Sacatepéquez
- Petén
- Alta Verapaz
- San Marcos,
- Chiquimula
- Retalhuleu
En el caso de Chiquimula y Retalhuleu, se encuentra en el proceso de instalación. El establecimiento y presentación de Retalhuleu está programada para marzo de este año (2026), con el acompañamiento del presidente, Bernardo Arévalo.
Con estos siete departamentos la SCEP busca validar el funcionamiento del modelo y realizar los ajustes en los procesos, previo a una implementación a nivel nacional.
Los gobernadores estarán a cargo de articular con el gabinete departamental, constituido por delegados de los ministerios y secretarías. También gestionarán acciones con pueblos indígenas, grupos organizados y sector privado.
Atención focalizada
Calderón definió a los gobiernos departamentales como “una forma de funcionamiento del Organismo Ejecutivo que busca atender mejor las necesidades de la población en cada departamento del país”. Así mismo, indicó que su implementación es gradual y que se encuentra en su primera fase.
El modelo asigna un papel central a los gobernadores. “Los gobernadores tienen el liderazgo, o sea, retoman su representación del Presidente en los territorios”, expresó.
La iniciativa incorpora en la agenda departamental el desarrollo territorial, más allá de los temas de seguridad.