El proyecto Javillal-Limón se deteriora sin estar terminado. La municipalidad ya desembolsó el 60 % del monto. El constructor anuncia que lo construirá de nuevo.

Rodrigo Estrada
Un camino vecinal que conecta la aldea Javillal con el caserío Limón, en la aldea Pozas, presenta un deterioro en los tramos en los que ya se colocó la loza de concreto. El hallazgo corresponde a una auditoría realizada por Acción Ciudadana y autoridades del pueblo Chortí de Quezaltepeque, Chiquimula.
El proyecto, adjudicado por Q2 millones 212 mil a la empresa Construestudio –propiedad de Pablo Felipe Carrera Guerra–, se financia con recursos del Consejo Departamental de Desarrollo de Chiquimula (Codede) asignados al municipio.
En la visita de campo, la auditoría detectó que en el tramo pavimentado la piedra y la arena se desprenden con una presión mínima. La superficie no corresponde a las especificaciones de una losa de concreto. Las imágenes muestran un camino de arena y piedras en lugar de una carretera de cemento.
Al día de hoy, Construestudio tiene abiertos cinco contratos, tres con la municipalidades de Camotán (dos de mano de obra calificada y uno de arrendamiento de camiones para trasladar desechos) y dos con la de Concepción las Minas, ambos por materiales para construcción.

Sin carretera, pero pagado en un 60 por ciento
Pese a este deterioro, la municipalidad de Quezaltepeque desembolsó, a enero de 2026, el 60 por ciento del valor del contrato (Q1 millón 327 mil 200).
El plazo original de seis meses –que inició en octubre de 2025 y que vencía en abril pasado– se amplió a doce meses mediante un addendum firmado el 13 de febrero de 2026. La nueva fecha límite de entrega es el 21 de octubre próximo.
La auditoría documentó inconsistencias en dos informes oficiales de supervisión. El informe municipal, del 10 de noviembre de 2025, certificó un avance físico de 68 por ciento; el del codede de Chiquimula, emitido un mes después, registró un 60.45 por ciento.
Video de la municipalidad de Quezaltepeque. El 28 de abril de 2025 se inauguraron los trabajos.
Piedra de río en lugar de piedrín
La arquitecta Verónica Palma, que acompaña a la cofradía de San Francisco de Quezaltepeque en la fiscalización de obras públicas, indicó que la constructora empleó piedra de río en lugar de piedrín triturado. Este material impidió la compactación adecuada de la mezcla.
Palma explicó que la piedra de río tiene un costo menor en el mercado porque carece del proceso de trituración necesario para alcanzar las medidas requeridas
La integración de costos unitarios del contrato administrativo No. 21-2025 establece el uso obligatorio de piedrín triturado en la capa de rodadura de los tres tramos del proyecto. La sustitución de ese insumo explica la falta de cohesión en la mezcla y el desgaste prematuro.
Durante el recorrido, Palma fotografió sacos de cemento de distintas marcas, varios de ellos sin fecha de fabricación.

Gobernador anuncia denuncia
El gobernador departamental de Chiquimula, Luis Compa, anunció que presentará una denuncia ante la Contraloría General de Cuentas.
Compa solicitó al delegado de la Contraloría una inspección de campo para verificar el estado de la obra y solicitar una auditoría especial.
El funcionario aseguró que no realizará desembolsos hasta obtener los peritajes técnicos y deducir responsabilidades. “Instruí al director que suspenda los desembolsos hasta definir la situación el proyecto”, afirmó Compa.
Según el gobernador, la supervisora del codede reportó la obra en condiciones adecuadas en noviembre de 2025. El pago de enero se autorizó porque la municipalidad presentó las pruebas de calidad del material.

El responsable de entregar los análisis por parte de la municipalidad de Quezaltepeque fue el ingeniero Hugo René Díaz Linares. Él también ejerce como supervisor de proyectos en la alcaldía de Chiquimula. Ambas municipios están a cargo de alcaldes del partido Vamos.
César Vega, coordinador de Acción Ciudadana, señaló que el compromiso del gobernador responde a la exigencia de fiscalización comunitaria para garantizar la inversión como establecen los contratos.

Pablo Carrera, propietario de la constructora a cargo del proyecto, aceptó que el proyecto presenta un deterioro visible. “Nosotros consideramos que no se dio el tiempo suficiente para que el concreto endureciera lo suficiente antes de iniciar su uso”, manifestó
Señaló que la empresa acepta su responsabilidad, pero no el uso de materiales de mala calidad. Indicó que demolerán la obra y colocarán de nuevo el pavimento. Eso sí, serán estrictos en no permitir el paso de vehículos hasta que esté terminado. “Aún estamos a tiempo de entregar la obra en el plazo estipulado”.
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