Quetzaltenango taló 466 árboles y quiere reponerlos con especies no aptas para la ciudad

04 julio 2022

La jacarandas son árboles de clima cálido a templado. El ciprés limón requiere de más cuidados que otros. Entre 2020 y 2022 la municipalidad gastó Q1.3 millones en reforestar. 

Estos son los cipreses limón, los urbanistas consideran esta especie como de alto mantenimiento. Foto: María José Longo.

Por María José Longo

Entre 2020 y 2021 el ruido de la motosierra en las calles de la cabecera de Quetzaltenango se volvió habitual cuando la comuna taló 466 árboles.

Algunos eran un peligro para el vecindario pues podían caer en cualquier momento; otros, sus raíces levantaron el pavimento y envolvieron los drenajes, y también había de los que eran un obstáculo para ejecutar proyectos públicos y mejoramiento de calles. Así justificó derribarlos la municipalidad que dirije el alcalde Juan Fernando López.

Hubo protestas de vecinos que compararon aquello con una masacre, un arboricidio, lo llamaron. La municipalidad se comprometió a reforestar y por entonces gastaron Q111 mil 681 en plantar 358 árboles: ciprés limón, jacarandas y calistemos, tres de las 13 especies aprobadas por el concejo municipal.

Entre 2020 y 2021 la comuna compró cada ciprés limón en Q600, un precio superior al del mercado: “entre Q125 y Q150 los que miden 75 centímetros, y entre Q350 y Q450 los de 1.30 a 1.50 metros”, compara Luis Monterroso, arquitecto y urbanista.

De acuerdo con el Departamento de Comunicación Social de la comuna, los árboles sembrados esos años  medían entre 1.30 y 1.50 de altura. “Por mayor debieron logar un mejor precio”, insiste Moterroso.

Las empresas que ejecutan obras municipales los sembraron según se estableció en sus contratos (más ampliaciones) y el plan maestro para la conservación del ornato, adjudicado por 24 meses a Q10 millones 705 mil 366.80. El pago se hace a nombre de ICH Constructora según NOG 13985051 en Guatecompras.

En 2019 comenzó el proyecto conservación del ornato Xela limpia verde el cual costó Q9 millones 098 mil 664. En 2020 continuó al mismo precio.

Aumentan contrato por Q1 millón

En enero de 2022, el concejo aprobó trabajos extras en el plan maestro para la conservación del ornato por Q1 millón 420 mil 171 con la empresa ICH Constructora. La ampliación incluye Q149 mil 866 para remover los troncos y las raíces de 190 árboles talados, el costo por unidad es de Q788.77.

Para la siembra se gastaron Q1 millón 270 mil 305.68, el presupuesto incluye 370 jacarandas y 294 magnolias, ambas especies con un precio unitario de Q1 mil 443. En el caso de los 316 ciprés limón de 1.80 metros de altura, cada uno a Q986.  De nuevo, Monterroso los cotiza para venta al público entre Q600 y Q800 estos árboles.

El urbanista tiene un diplomado en arquitectura del paisaje y estudia una maestría en servicios ecosistémicos. Se alarmó al escuchar el número de árboles talados en la cabecera de Quetzaltenango, 466, según una solicitud por acceso a la información para Ojoconmipisto.

Recuperar el 75 % de ese bien ambiental tardará de 10 a 25 años si toman las mejores decisiones en la selección de las especies, la siembra correcta, el mantenimiento y el involucramiento de los vecinos. Sin embargo, en la época seca los vecinos se quejaron de que no recibieron el riego necesario y murieron. La respuesta de la municipalidad es que ICH Constructora debe cuidar de ellos o sustituirlos si el daño es irreversible.   

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“Ante la falta de información de un patrimonio arbóreo en la ciudad, ¿cómo se va proteger y amar algo que no conocemos?” cuestiona el urbanista. Acabar con los árboles en los camellones centrales debilita el ecosistema, lo correcto era sustituirlos con nuevas especies con un plan de cinco a 10 años de ejecución.

Ampliación de contrato.

Respecto a la especies sembradas en los últimos dos años, Monterroso analiza que el calistemo es una decisión acertada. Sin embargo las jacarandas en climas cálidos o templados, no frío, y el ciprés limón requiere demasiada atención.

El cirpés limón “necesita mucho mantenimiento, por eso se usa más en proyectos privados y no en el arbolado diario. Además, por su carácter cítrico afecta el perímetro y no permite que otras plantas crezcan a su alrededor”, explicó Monterroso.

“No podemos llenar todas las calles con dos o tres especies, hay una regla de arborización en la que no se puede sobrepasar 10 % de una especie porque desequilibra los ecosistemas y hace que aparezcan plagas”, previene.

El área verde no solo tiene que ver con el tema estético, recordó Marco Chávez, de Urban Lab, sino con zona permeables con árboles, jardines y áreas verdes para mitigar las inundaciones y retardar la velocidad de las correntías. “Se piensa que con plantar un ciprés limón o una planta decorativa ya está y no es así. Se necesitan jardines de absorción de lluvia”, insistió.

Luego de la tala de árboles, la comuna no socializó ningún estudio e informe sobre los cambios y el impacto en la ciudad. “Se podría analizar qué representó en esta temporada de lluvias la tala de esos árboles, cuánto aumentó la inundación, pero a la municipalidad no le interesa abordar ese tema”, expresó Chávez.

Sobre el costo de los árboles, considera importante tomar en cuenta la eficiencia del gasto. “Es una inversión en mantenimiento, hemos visto que los arrancan, también se debe considerar la época de la siembra porque este año muchos se secaron”, explicó.

Luis Castillo, urbanista, lamentó que los árboles sean sobrevalorados porque se podrían comprar muchos más. “Hay una pérdida, algo que no se aprovecha”, manifestó. 

Chávez, Castillo y Monterroso, coinciden en la necesidad de mejorar la relación entre los vecinos y sus árboles, que se involucre en el cuidado y que aprenda sobre ello para lo cual la comuna tendría que promover prácticas inclusivas y lúdicas.

Continuarán con la siembra

Marck Juárez, comunicador de la municipalidad, informó que este año continúan con la siembra. Sobre el abastecimiento de los árboles explicó que continuarán comprándolos, pues aunque han realizado mejoras en el vivero municipal, no produce las especies contempladas en la paleta vegetal para el área urbana.

En el arriate central anunció que plantarán ciprés limón y en las orillas o aceras jacarandas y magnolias. El proceso de siembra se está haciendo ahora y en todos los lugares donde se taló.

“No es una acción inmediata, pero sembrarán más de los que se cortaron. En el vivero municipal se producen especies distintas para la ornamentación; a futuro se podrían incluir en la producción del vivero, pero ahora no puede hacerlo de inmediato y a gran cantidad”, dijo el comunicador.    

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