Lo bueno, lo malo y lo feo de las mancomunidades

30 octubre 2020

En el país hay 36 comunidades en papel, pero después de llamar a cada una de estas, Ojoconmipisto encontró que 17 desaparecieron, algunas desde hace una década.

Vecinos de Asunción Mita, Jutiapa, reciben de la Mancomunidad Trinacional Fronteriza del Rio Lempa, semillas para el cultivo de berenjena, ejote de vara, pepino, hierbamora, espinaca lisa, chipilín, tomate roma y lechuga. Foto: Mancomunidad Trinacional Fronteriza Río Lempa.

 

Por Claudia Palma

 

Las mancomunidades son asociaciones de municipios para empujar en conjunto proyectos. Las cuentas de la Comisión Presidencial de Asuntos Municipales (Copresam) le decía que hay 36, sin embargo 17 desaparecieron.

Por el desconocimiento de los alcaldes, su desinterés o la inversión en otros proyectos en sus comunidades los jefes ediles dejaron de aportar las cuotas obligatorias para que operara la mancomunidad a la que estaban adscritos. Quedan 23 en funcionamiento, la mayoría de esta con proyectos en marcha o planificación de plantas de tratamiento de aguas o de desechos.

Una de las ventajas de pertenecer a la mancomunidad es el ahorro que significa para la comuna de Santa Catarina Pinula  los gastos en planificación diseño, cálculos estructurales. “En el caso del  paso a desnivel 20 calle,  un consultor privado cobra un 80 por ciento más que si esos estudios se hacen con la mancomunidad”, indicó el alcalde Sebastián Siero.

Pero en otros municipios encuentran más dificultades que ventajas para continuar en estas asociaciones.

 

Lo bueno

La metrópoli de Los Altos, es una de las mancomunidades más grandes y une a seis municipios de Quetzaltenango y uno de Totonicapán. Tienen como meta principal construir una planta de tratamiento regional para tratamiento de la basura. La cabecera de Quetzaltenango donará 100 cuerdas de terreno para ello, indicó Abrahim Zelada López, alcalde de La Esperanza.

En San Marcos continúa la  Mancomunidad del Río Naranjo (Mancuerna) y la Asociación de Desarrollo Integral de Municipalidades del Altiplano Marquense (Adinam), esta última impulsa proyectos de agua potable en cuatro municipios fronterizos, dijo José Eliseo Chávez Chávez, alcalde de Tajumulco. Con menos fuerza trabaja la Mamsur, dijo Eustaquio Rubén Méndez, alcalde de Ayutla.

La Eripaz -integrada por Nebaj, Chajul, Cotzal y Cunén, Quiché- gestiona la construcción de una  hidroeléctrica municipal ante la Comisión de Finanzas del Congreso. El proyecto beneficiará a 3 mil familias de Nebaj. “También se procura que Cotzal y Chajul produzcan su propia energía”, comentó Virgilio Gerónimo Bernal Guzmán, alcalde de Nebaj.

Al norte, en Petén, están activas la Mancomunidad del Lago Petén Itzá que une los esfuerzos de San Andrés, San José, San Benito, San Francisco y Flores. Después de dos años la Mancomunidad del Sur de Petén, integrada por San Luis, Poptún, Dolores, El Chal y Melchor de Mencos, trabajan en una agenda que incluye la restauración del paisaje, protección de las cuencas hídricas, planificar un vertedero para los municipios, y apoyar a  las comunidades que se encuentran en la Zona de Adyacencia con Belice con nuevos proyectos de cardamomo y cacao.

El oriente del país es una de las regiones que todavía conserva muchas de sus mancomunidades. En Chiquimula, la Mancomunidad para el Desarrollo Integral de la Cuenca Copanch’orti’, con apoyo de la cooperación española impulsa la introducción de agua, indicó Noé Rolando Guerra Guerra, alcalde de Camotán. En tanto que con fondos alemanes se construyen escuelas y llega  agua potable a Esquipulas, que forma parte de la Mancomunidad Nororiente.

En Jutiapa, la Mancomunidad Lago de Güija y Mancomunidad Trinacional Fronteriza Río Lempa, sobresalen por sus proyectos en el tratamiento de la basura.

La mancomunidad de La Montaña El Gigante en Zacapa tiene una particularidad y es que todos los alcaldes –Huité, San Diego, San Jorge, Usumatlán- son nuevos, explicó el  jefe edil de Cabañas  Javier Antonio Ortíz García. Su objetivo es crear una planta de desechos sólidos regional. Chiquimula y Zacapa que la integraban quedaron fuera.

 

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Lo malo

En la región sur los alcaldes experimentan dificultades. Guanagazapa y Masagua se separaron, y Escuintla busca unirse a la Mancomunidad del Sur, de Guatemala. Estos municipios conformaban la Masur junto a Iztapa y San José. “Pertenecer durante un año a la mancomunidad significa gastar Q60 mil al año, en un período Q240 mil que equivalen a un par de canchas, un salón comunal o  un puesto de salud”, ejemplificó Weimer Wuilfredo Reyes Castillo, alcalde reelecto de Guanagazapa quien renunció en abril.

Pero pertenecer a una mancomunidad les significa ahorros, por ejemplo para Santa Catarina Pinula los gastos en planificación diseño, cálculos estructurales. “En el caso del  paso a desnivel 20 calle,  un consultor privado cobra un 80 por ciento más que si esos estudios se hacen con la mancomunidad”, indicó el alcalde Sebastián Siero.

La Mancomunidad del Venado en Suchitepéquez, de reciente creación, une a los alcaldes de Río Bravo, San Lorenzo, San Gabriel, San Juan Bautista, Zunilito, Chicacao, Santo Domingo Suchitepéquez, San Antonio y San José El Idolo. Su objetivo también es poner en marcha plantas de tratamiento de desechos sólidos, aguas residuales además de una de reciclaje, dijo el jefe edil de San José El Idolo, Alfredo Oliva Lam.

En el área central los municipios del Sur de Guatemala se agruparon en la Mancomunidad del Sur, integrada por Villa Canales, Santa Catarina, San Miguel Petapa, Villa Nueva, Mixco Amatitlán y Guatemala. En formación se encuentra la de los municipios del norte del departamento.

Mankaqchiquel  en Chimaltenango sigue activa. Sin embargo, San Martín Jilotepeque y San Juan Comalapa, se retiraron indicó Joel Justiniano Esquit, alcalde de Patzicia. En estos días realizan un estudio de prefactibilidad para la planta de tratamiento de desechos sólidos y la creación de un rastro regional que servirá a los ocho municipios que la conforman.

Otras mancomunidades que continuaron activas en mayor o menor medida son las de Municipios del Polochic e Izabal MAMPOLIZA, la Mancomunidad del Cono Sur , Sanpihui y Mamcosur.

 

Lo feo

Además de las 17 mancomunidades que desaparecieron, en otras algunos de sus municipios se separaron. Es el caso de San Andrés Xecul y la cabecera municipal de Totonicapán, San Carlos Sija y Zunil, en Quetzaltenango, se retiraron de la Metrópoli de Los Altos. “La gestión de los proyectos es muy lenta y además, no tengo el aval del Concejo. Tengo que  poner Q5 mil  mensuales que  podrían servir para comprar ataúdes con esta pandemia”, opinó Hugo Arlando García Mazariegos, alcalde de San Carlos Sija.

La Mancomunidad de Desarrollo Integral de Municipios Mandimu que agrupaba a los municipios del sur de Quetzaltenango –Colomba Costa Cuca, Flores Costa Cuca, Génova y Coatepeque- se encuentra inactiva desde hace una década, confirmó Isidro Herminio Castillo Díaz, alcalde de Colomba Costa Cuca, Quetzaltenango, que busca asociarse con el alcalde de El Asintal, Retalhuleu.

Retalhuleu no tiene mancomunidades activas, indicó Juan Carlos Escobar Maldonado, jefe edil de Nuevo San Carlos. La Mancomur que agrupaba a El Asintal, Nuevo San Carlos, San Felipe y San Sebastián, desapareció.

La Asociación de Municipalidades Convergencia de los 8, que agrupaba a ocho municipios de Quiché, Baja Verapaz, Guatemala y Chimaltenango también sucumbió, indicó Juan Carlos Pellecer Agustín, alcalde de  San Juan Sacatepéquez. “Lo necesitamos somos municipios olvidados con tasas altas de desnutrición, falta de vivienda. Hemos tenido muchas trabas, pero en un nuevo intento invitamos a San Pedro Sacatepéquez, Chuarrancho, San Raymundo para que se unan. Necesitamos un hospital y plantas de tratamiento”, agregó.

Los alcaldes que integran la mancomunidad Frontera del Norte que agrupa a  seis municipios del área norte de Huehuetenango y uno de Quiché trabajan en ponerla en marcha nuevamente, dijo Gilberto Francisco Manuel, alcalde de Santa Cruz Barillas. “Nunca se hizo ningún proyecto. No veo el interés de los demás alcaldes, no se ha activado íbamos a hacerlo y un alcalde falleció y otros dos se enfermaron”, difirió Felipe Domingo Bacilio, alcalde de San Pedro Soloma.

El mejoramiento de la carretera que conduce de Huehuetenango a Santa Cruz Barillas y la construcción de un hospital regional eran dos de los proyectos. Finalmente, Playa Grande, Quiché y Chiantla abandonaron la mancomunidad. Quedó integrada por San Juan Ixcoy, Santa Eulalia, San Mateo, Santa Cruz, San Pedro Soloma, San Miguel Acatán, San Rafael la Independencia, San Sebastián Coatán.  En ese mismo departamento casi se desintegró la Mamsohue con la salida de Huehuetenango, San Pedro Necta y Malacatancito, indicó Julio Amilcar Ambrosio, alcalde de San Pedro Necta.

Lo mismo sucedió con la Mancomunidad de Huista, confirmó Osmar Alexander Tello Figueroa, jefe edil de Unión Cantinil.

La Municopaz Quiché tampoco está activa. Junto a ésta desaparecieron las mancomunidades, La Laguna, Mankatitlán y  Manktzolojya, en Sololá. La Mampoq’omchi que agrupaba a Santa Cruz Verapaz, Tamahú y Tactic en Alta Verapaz tampoco está activa. Al igual que sus vecinos en Baja Verapaz se desligaron de la Mancomunidad del Valle (Mancovalle), indicó el alcalde de Rabinal, Octaviano Alvarado García.

Otras mancomunidades que dejaron de existir son Oxib Tiox, en Totonicapán, Mancomunidad del departamento de Guatemala, Mancogua, la del Centro en Jutiapa. “La de Franja Transversal del Norte se desintegró hace seis años pues todas las municipalidades le adeudan”, contó Arnoldo Federico Fontana, alcalde Fray Bartolomé, Alta Verapaz.

 

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