Lo podrán hacer las instituciones bancarias y financieras supervisadas por la Superintendencia de Bancos. La reforma al artículo 110 del Código Municipal excluye al Infom.

Por German Carranza
El Decreto 21-2025 Ley de Alianzas para el Desarrollo de Infraestructura Económica y Otras Leyes, modificó la manera de solicitar préstamos. En su artículo 38 reformó al artículo 110 del Código Municipal.
La disposición dejó fuera la posibilidad de que el Instituto de Fomento Municipal (Infom) les otorgue créditos. Este servicio lo prestó durante 68 años.
En adelante, las municipalidades deberán contratar préstamos únicamente con instituciones bancarias o financieras supervisadas por la Superintendencia de Bancos (SIB).
El Infom no podrá cumplir su función
Tras la modificación, el Infom comunicó el 5 de enero que la decisión impide a la institución continuar su función pública establecida en su ley orgánica.
Según el documento, en la última década, su Fondo Patrimonial invirtió Q1 mil 416.8 millones en asistencia crediticia a más de 160 municipalidades. Son 331 préstamos destinados a proyectos de infraestructura y servicios básicos.
El comunicado aclara que todos los recursos, incluidos los préstamos otorgados, son auditados por la Contraloría General de Cuentas (CGC). Además, advierte que la decisión reduce las opciones de financiamiento para las alcaldías.
La junta directiva del Instituto planteó un recurso de inconstitucionalidad de manera parcial, para afectar únicamente al artículo 38 y no a todo el decreto, pues no están en su contra.
“Desmantelamiento” del Infom
La Asociación Nacional de Municipalidades (Anam) manifestó el 9 de enero su preocupación por el “desmantelamiento” del Infom.
La modificación al Código Municipal se aprobó sin consensos con las municipalidades ni diálogo con la junta directiva del Instituto, según su comunicado.
Lamentan que el presidente Bernardo Árevalo no advirtiera este efecto al sancionar la ley.
Un modelo agotado
Las municipalidades tienen muchas más formas de financiar sus proyectos que cuando el instituto nació en 1957. Jorge Mario Andrino Grotewold, exgerente del Infom, argumentó al respecto.
Al principio, la ley no solo le encargó prestar dinero al Infom sino también diseñar proyectos de desarrollo local. El instituto funcionó como un “banco de segundo piso”: adelantaba a las alcaldías fondos que el Estado les transfería después.
Con los años ese escenario cambió. La Constitución que dio origen al Infom quedó derogada y nuevas leyes redefinieron cómo se financian las municipalidades. Ahora los gobiernos locales pueden conseguir recursos por medio de los Consejos de Desarrollo, convenios internacionales, préstamos bancarios e incluso cooperativas de ahorro y crédito.
En ese nuevo contexto, el Infom pasó a competir con bancos. Andrino cuenta que algunas entidades privadas ofrecen incentivos para atraer a los alcaldes: “si contrata el préstamo con nosotros, le amueblamos el despacho o llenamos de televisores la municipalidad”. El Infom, como entidad pública, solo puede competir con tasas de interés más bajas.
Para Andrino, la modificación busca evitar que las municipalidades se endeuden con fuentes de dinero de origen dudoso: desde capitales del crimen organizado hasta los llamados “prestamistas colombianos” que operan en el país.
Al permitir financiamiento solo de entidades supervisadas por la Superintendencia de Bancos, el Estado impone un cerco de seguridad financiera. Pero esa regla deja fuera al Infom.
Ahora que el Infom ya no puede otorgar créditos, la asistencia técnica cobra protagonismo. La institución debe apoyar a las municipalidades con asesoría legal, reordenamiento administrativo, capacitación de personal y planes estratégicos.
Pequeñas y medianas alcaldías se verán afectadas
“Esta reforma al Código Municipal nos impide continuar con nuestra función de asistencia crediticia”, explicó Karin Slowing, presidenta de la junta directiva del Infom.
A las municipalidades se les quita una opción, en especial ahora con el presupuesto 2026 suspendido. Esto puede afectar la programación de las inversiones de este año, señala.
“Creemos que la propuesta se concentró en cuántos recursos se necesitan para las grandes inversiones”. Las más afectadas serán las alcaldías pequeñas y medianas. “De nada sirve montar un megaproyecto si la gente no tiene ni calles”, agregó.
Las pequeñas porque no tendrán espacio ni opción en la banca. Y varias medianas porque necesitan préstamos ágiles. “No hay que olvidarlo, el activo más valioso en la administración pública es el tiempo”.
Para las municipalidades sí tiene sentido acceder a un crédito que no se mida solo en dinero. “Nosotros no podemos dar ni casa ni premio ni puntos como hacen los bancos privados. Lo que sí ofrecemos es asistencia técnica”, concluyó.
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