El Infom otorgó créditos a 49 municipalidades para financiar proyectos locales. La mayoría, para compra de maquinaria, terrenos y mejoramiento de caminos rurales.

Por Mauricio Alvarez
Las municipalidades pueden acceder a créditos con el Instituto de Fomento Municipal (Infom) para financiar proyectos de inversión. De acuerdo con una solicitud de acceso a la información pública, al 21 de julio de este año, 49 alcaldías mantienen vigentes 71 préstamos con la institución.
El monto total de la cartera de préstamos asciende a Q497 millones 300 mil 663. De esa cantidad, en la actualidad las comunas aún adeudan Q253 millones 307 mil 509.
Las municipalidades más endeudadas
Al sumar el saldo pendiente de todos los créditos vigentes por municipalidad, Guastatoya, El Progreso, registra la mayor deuda con Q17.5 millones. Se distribuye en dos préstamos destinados a la construcción de sistemas fotovoltaicos y al mejoramiento de calles.
Le siguen Guazacapán, Santa Rosa, con Q13.9 millones; Pueblo Nuevo Viñas, Santa Rosa, con Q13.3 millones; Zacapa, con Q12.8 millones; y Coatepeque, Quetzaltenango, con un saldo de Q10.4 millones.
El crédito más alto corresponde a Coatepeque, que obtuvo Q53.8 millones para la construcción de un mercado. Le siguen Pueblo Nuevo Viñas, con Q23.3 millones para edificios municipales; Guastatoya, con Q23 millones para la instalación de sistemas fotovoltaicos; y Fray Bartolomé de las Casas y Santa María Cahabón, que recibieron Q20 millones cada una para la construcción de mercados terminales de transporte.
En cuanto al número de créditos, San José Chacayá, Sololá, es la municipalidad con más créditos vigentes. Registra siete préstamos con un saldo acumulado de Q7 millones. Le sigue San José, Petén, con cuatro préstamos, mientras que Chahal, Alta Verapaz, mantiene tres.
Infraestructura y equipo
Los recursos fueron destinados principalmente a proyectos de infraestructura y equipamiento municipal. De los 71 préstamos vigentes, 12 (16.9%) financiaron la compra de maquinaria para obras municipales.
Las municipalidades que contrataron este tipo de financiamiento fueron San Juan Sacatepéquez, Nueva Concepción, Pueblo Nuevo Viñas, Santa Cruz del Quiché, Chiché, Tucurú, San Juan Chamelco, Lanquín, Melchor de Mencos, Jocotán y Concepción Las Minas.
El mejoramiento y mantenimiento de calles y el mejoramiento de caminos rurales ocupan el segundo lugar, con siete préstamos cada uno, equivalentes al 9.9%.
En el caso de las calles, los créditos fueron solicitados por Guastatoya, Chisec, San José, Livingston y Sayaxché. Mientras que los proyectos de caminos rurales corresponden a San Gabriel, San Juan Bautista, Sacapulas, Purulhá, Sayaxché y El Chal.
La compra de terrenos para obras municipales, los edificios municipales y los proyectos recreativos y deportivos registran seis préstamos cada uno, lo que representa el 8.5% para cada categoría.
Los proyectos relacionados con mercados, sistemas de agua potable, alcantarillado y drenajes, así como la adquisición de vehículos para servicios municipales, suman cuatro préstamos cada uno.
Cómo funcionan los créditos
Las municipalidades pueden solicitar asistencia financiera al Infom cuando requieren ejecutar un proyecto de inversión y no cuentan con la disponibilidad inmediata de recursos para hacerlo.
Juan Pablo Ligorría, expresidente de la Junta Directiva del Infom explicó que las comunas financian sus operaciones con las transferencias que reciben del Gobierno Central —como el situado constitucional y otros aportes establecidos por ley—. Además de los ingresos propios provenientes de arbitrios, tasas y servicios municipales.
Sin embargo, señaló que en ocasiones los recursos disponibles no son suficientes para ejecutar una obra en el momento en que se requiere. «Hay proyectos que ya cuentan con estudios, diseños y planificación, pero la municipalidad no tiene el dinero disponible en caja para ejecutarlos. En esos casos recurre a la asistencia financiera del Infom», indicó.
De acuerdo con Francisco Prado, director de Asistencia Crediticia y Otros Productos del Infom, para acceder al financiamiento, la municipalidad debe presentar una solicitud formal. También el punto de acta mediante el cual el concejo municipal autoriza la gestión del préstamo y la acreditación de la representación legal del alcalde. Cuando se trata de la compra de un terreno, el avalúo correspondiente.

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Prado explicó que, además de revisar la documentación, el instituto analiza la situación financiera de cada alcaldía antes de aprobar el crédito. «Si una municipalidad solicita Q10 millones y su capacidad financiera solo permite asumir Q6 millones, evaluamos esa situación para evitar un sobreendeudamiento», afirmó.
Cuando ya cuentan con un convenio interinstitucional con el Infom, el trámite puede completarse en aproximadamente dos semanas. Si aún no existe ese convenio, el proceso tarda alrededor de tres semanas hasta el desembolso.
Prado explicó que el pago de las cuotas se realiza mediante descuentos a las transferencias que las municipalidades reciben del Ministerio de Finanzas Públicas (Minfin). «Si una municipalidad recibe Q1 millón y la cuota mensual del préstamo es de Q100 mil, se descuenta ese monto y la comuna recibe la diferencia», detalló.
Actualmente el Infom cobra una tasa de interés del 18% sobre saldos. El mecanismo de débito reduce significativamente el riesgo de incumplimiento en el pago de los créditos.
Los préstamos no exceden el cuatro años
La normativa establece que las municipalidades no pueden contratar créditos cuyo plazo de amortización exceda el período de gobierno del concejo municipal que los solicitó.
Aunque el Decreto 5-2026 abrió la posibilidad de ampliar los plazos para determinados proyectos de inversión pública, el Infom otorga solo financiamientos que deben cancelarse durante la administración municipal que los contrata.
Prado explicó que la institución evaluó implementar préstamos de mayor plazo. Sin embargo, cuando el Congreso restituyó la facultad de otorgar créditos al Infom, mantuvo el esquema de financiamientos de corto plazo.
«Nuestra idea era dar préstamos de largo plazo; sin embargo, cuando se nos devolvió la facultad para otorgar créditos, se mantuvo solo la posibilidad de dar préstamos para el período de gobierno», explicó.
Por su parte, Ligorría señaló que la limitación busca evitar que una administración municipal traslade obligaciones financieras a gobiernos posteriores. Agregó que, históricamente, existieron excepciones para proyectos autosostenibles, cuyos ingresos permitían cubrir el financiamiento.