La gasolina regular incorporará 10 % de etanol, la mezcla que no afecta el rendimiento ni los motores y disminuye la emisión de gases, según pruebas de la UVG.

Por Pilar Rodríguez
La gasolina regular que se comercializa en Guatemala comenzará a incorporar etanol. La medida genera dudas entre los conductores sobre el rendimiento, el mantenimiento y la compatibilidad de sus vehículos.
Según Gamaliel Zambrano, ingeniero químico e investigador de la Universidad del Valle de Guatemala (UVG), las pruebas realizadas hasta ahora no han identificado efectos negativos en motores por el uso de mezclas con etanol.
La mezcla no es nueva en Guatemala. Zambrano explicó que el país comenzó a abordar el tema desde 1985 y que hubo nuevos intentos alrededor de 2015. A nivel internacional, el uso de este biocombustible se extendió décadas atrás y en la actualidad está presente en distintos países de América, Europa y otras regiones.
– ¿Desde cuándo se habla del uso de etanol en la gasolina en Guatemala?
– En Guatemala empieza el tema del uso de etanol en la gasolina desde 1985. Luego, alrededor de 2015, vuelve a haber interés y algunos intentos de incorporar etanol como aditivo. A nivel mundial se comenzó a hablar del tema desde los años setenta y actualmente muchos países de Europa, América del Norte y América del Sur ya utilizan etanol.
Brasil tiene más de 50 años de experiencia en utilizar etanol entre los de mayor trayectoria en este tema. Pero para Guatemala también es importante observar países como Perú y Colombia, porque tienen parques vehiculares más similares al nuestro y han tenido buenas experiencias con el uso de etanol.
Además, muchos vehículos que llegan a Guatemala importados de Estados Unidos funcionan con etanol. En Estados Unidos se utiliza desde hace décadas, así que muchos carros que actualmente circulan en Guatemala fueron diseñados para funcionar con este tipo de combustible.
– ¿Por qué se eligió la gasolina regular para comenzar con la mezcla?
– La gasolina como tal no tiene el octanaje necesario para utilizarse en un motor, por eso siempre se han utilizado aditivos. La idea es utilizar un aditivo que pueda mejorar el octanaje y permitir que los motores trabajen de una forma más eficiente durante la combustión.
– ¿A quién beneficia el uso del etanol?
– Nos debería beneficiar a todos. Tiene una ventaja ambiental porque los biocombustibles ayudan a reducir los gases de efecto invernadero. También hay un beneficio relacionado con la independencia energética. En Guatemala no producimos combustibles, entonces el 100 % de lo que consumimos es importado. Si trabajamos con un biocombustible que se produce localmente, podemos reducir la importación de derivados del petróleo.
Escucha aquí la conversación:
– ¿A partir de qué año los vehículos suelen ser compatibles con la gasolina mezclada con etanol?
– Lo que hemos visto con el tiempo en la UVG es que los manuales de los vehículos empiezan a indicar el uso de etanol aproximadamente de 2005 en adelante. Pero nosotros también hicimos pruebas en 2015 con 30 vehículos, incluso con modelos de los años ochenta y noventa, y utilizamos mezclas de 5%, 7% y 10%, y no encontramos ningún hallazgo negativo.
Tuvimos vehículos modelo 1985, 1987, 1991, 1992, 1994, 1996 y 1999. En ninguno encontramos algo negativo. Primero se verifica el estado del vehículo y después se observa cómo se comporta con el uso de la mezcla. No tuvimos ningún reporte que indicara un problema relacionado con el etanol.
También empezamos un proyecto con 20 motocicletas. Algunas han recorrido hasta 5 mil kilómetros y las hemos llevado a talleres para verificar su estado. Tenemos motocicletas carburadas e inyectadas, hasta el momento no hemos encontrado ninguna anomalía.
En aproximadamente 85 % de las motocicletas, las personas nos han dicho que han notado cambios leves, incluso una mejora. Por ejemplo, una moto que hacía 110 kilómetros por galón llegó a rendir 112 o 115. Nosotros lo hemos confirmado mediante los recorridos y la cantidad de galones utilizados. El otro 15 % se mantiene igual: ni ha bajado ni ha subido.
– ¿El etanol puede afectar los tanques, mangueras, empaques u otros componentes del vehículo?
– Desde el punto de vista mecánico no hemos encontrado ningún hallazgo. También hemos hecho pruebas con empaques y mangueras para verificar si existe alguna alteración y hasta el momento no hemos encontrado deformaciones.
Hay que tomar en cuenta que el etanol sí puede modificar el corcho. Pero hablamos de vehículos muy antiguos. En esos casos lo que se necesitaría es cambiar el corcho por un empaque de polímero, actualmente se consigue en talleres y ventas de repuestos.
– ¿Es necesario darle mantenimiento especial al vehículo antes de utilizar gasolina con etanol?
– No diría que por utilizar etanol haya que darle un mantenimiento especial. Lo importante es mantener el vehículo con sus servicios correspondientes. Muchas personas no les hacen mantenimiento adecuado a sus carros o motocicletas y solamente cambian el aceite, pero no los filtros.
– ¿Es necesario utilizar aditivos adicionales para proteger el motor?
– No. Los aceites que normalmente circulan en el motor tienen la capacidad de protegerlo. En las pruebas que hemos hecho con las motocicletas utilizamos el mismo tipo de aceite y no hemos encontrado ningún hallazgo que indique que sea necesario agregar algo adicional para proteger el motor.
– ¿La mezcla podría hacer que el precio de la gasolina baje?
– No debería encarecer el combustible por utilizar etanol. Si se refleja una reducción, probablemente será pequeña. Si hablamos de una mezcla de 10%, el efecto sobre el precio total del galón estará limitado a esa proporción. Podríamos hablar de variaciones de alrededor de 25 o 30 centavos, pero será difícil cuantificar porque el precio de la gasolina cambia constantemente por factores internacionales.
– ¿El precio internacional del petróleo afectará a la gasolina aunque tenga etanol?
– Sí. La mayor parte de la mezcla será gasolina derivada del petróleo. Si aumenta el precio internacional del petróleo, eso tendrá un efecto importante sobre el precio final. El etanol no nos va a proteger de las variaciones internacionales del petróleo.
– ¿Qué porcentaje de etanol consideran adecuado para los vehículos guatemaltecos?
– Creo que el 10% es una mezcla conservadora que no debería generar problemas. Hay países que utilizan porcentajes mayores y Brasil ya utiliza alrededor de 30 % en algunos casos, pero habría que estudiar qué motores utilizan. Para Guatemala, primero deberíamos consolidar el uso del 10% y después hacer estudios para determinar si es conveniente aumentar la proporción.
– ¿Qué beneficios ambientales puede generar el uso de etanol?
– Cuando utilizamos etanol o un biocombustible, generalmente el CO₂ equivalente tiende a disminuir. Depende del tipo de vehículo y su tecnología, puede haber reducciones de entre 10% y 15%. En vehículos antiguos y con tecnologías más viejas hemos visto reducciones que pueden llegar hasta 40%.
– ¿Qué particularidad tiene el etanol producido en Guatemala?
– El etanol guatemalteco se produce a partir de la melaza, un residuo de la producción de azúcar. No se produce directamente a partir del azúcar. Utilizamos un residuo y lo transformamos en algo útil, el etanol. Eso es economía circular. Además, se produce en Guatemala, está certificado internacionalmente y se exporta a Europa.
Una preocupación podría ser que el etanol producido en Guatemala no sea suficiente para abastecer toda la demanda. Si eso ocurriera, habría que buscar otras fuentes.
– ¿Quién debería medir los impactos del uso de etanol?
– Debería ser un esfuerzo conjunto. Deberían participar los ministerio de Ambiente, Energía y Salud, pero también la academia. No debería ser solamente la Universidad del Valle la que realiza las pruebas. Se necesita que diferentes instituciones participen y verifiquen qué ocurre con el rendimiento de los vehículos y las emisiones.
– ¿El uso de etanol es mejor alternativa que los vehículos eléctricos?
– No necesariamente. Para Guatemala tiene mucho sentido utilizar vehículos eléctricos porque entre 60% y 70% de nuestra matriz energética es renovable. El problema es que los vehículos eléctricos todavía son muy caros para una parte importante de la población.
Por eso considero que la solución debe ser una combinación de tecnologías: vehículos eléctricos, híbridos, biocombustibles e incluso hidrógeno. La gente debería tener la posibilidad de escoger de acuerdo con sus posibilidades.
– ¿Qué tan efectiva es la mezcla con etanol frente a otras alternativas para reducir emisiones?
– En vehículos modernos los cambios pueden ser pequeños porque ya cuentan con tecnologías que mejoran la combustión y sistemas como catalizadores. Donde hemos visto cambios más importantes es en vehículos antiguos, especialmente los de alto kilometraje y motores grandes.
En algunos vehículos con más de 100 mil kilómetros y motores de seis u ocho cilindros hemos observado reducciones de emisiones de hasta 40% con una mezcla de 10% de etanol.