Este diálogo la abogada Samari Gómez aborda los retos que enfrentan las fiscalías municipales del MP para atender las denuncias ciudadanas.

Por Natalie Samayoa
Samari Gómez, abogada y consultora independiente, conversa sobre el cambio en la dirección del Ministerio Público (MP). Opina que impactará directamente en la vida de los vecinos de los municipios y en la forma en que se investigan las denuncias ciudadanas relacionadas con corrupción municipal.
Para Gómez, la figura del fiscal general, tiene un papel determinante en el país. “Cuando el MP realiza investigaciones objetivas y rigurosas, la población puede aspirar a conocer la verdad», explica.
¿Por qué el fiscal general impacta en la vida de los vecinos?
— El fiscal general es la persona que dirige la persecución penal y las investigaciones de los delitos que los ciudadanos denuncian ante las fiscalías. Esta figura tiene mucha relevancia para la vida del país porque impacta directamente en la ciudadanía.
Cuando el MP realiza investigaciones objetivas y rigurosas, la población puede aspirar a la averiguación de la verdad y a que se haga justicia. Sin embargo, cuando no se utilizan los mecanismos correctos, se obtienen investigaciones débiles y resultados negativos.
¿Cuál es la función primordial de las fiscalías?
— El Ministerio Público se organiza en distintas fiscalías: distritales, municipales y de sección, pero todas cumplen el mismo objetivo: investigar los hechos que los ciudadanos denuncian.
La creación de las fiscalías municipales responde a la necesidad de dar mayor cobertura y acceso a la justicia en los municipios. Su función principal es recibir denuncias, investigar los hechos y averiguar la verdad.
¿Qué tan eficientes han sido las fiscalía municipales
— El hecho de que un ciudadano pueda acceder a una fiscalía desde su municipio es positivo, pero desde hace años la efectividad del MP se mide con estadísticas que no son realmente adecuadas para evaluar su trabajo.
Pretender cumplir con metas de presentación o solución de casos es arriesgado, porque el Ministerio Público depende de otras instituciones que también tienen falencias de diseño institucional. Muchas veces los criterios que utilizan impiden que los casos se investiguen con objetividad.
Escucha acá la conversación:
¿Cómo puede el MP responder mejor a las necesidades de los vecinos?
— El MP debe recuperar la confianza de la ciudadanía. Eso solo se logra con investigaciones sólidas, objetivas e imparciales.
Además, no solo es importante contar con fiscalías municipales en todo el país, sino también con personal suficiente y capacitado para responder a las necesidades de cada población y garantizar que sean funcionales.
¿Cómo denunciar cuando existe miedo a represalias?
— Muchas veces las denuncias de los vecinos están relacionadas con corrupción dentro de las propias municipalidades. Cada fiscalía debería poder recibir las denuncias y si no le corresponde conocer el caso, remitir a la instancia adecuada.
No es viable negar una denuncia solo porque el ciudadano no está en su municipio, especialmente cuando existe temor a represalias. Debería existir un mecanismo que permita denunciar desde cualquier parte del país.
¿Por qué muchas denuncias contra municipalidades no avanzan
— Existen dos problemas fundamentales. Uno es de diseño institucional. Muchos recursos legales terminan utilizándose como mecanismos dilatorios para entorpecer los procesos y las investigaciones. Existe una alta carga de trabajo en las fiscalías y juzgados, así como una mora en las investigaciones que se arrastra desde hace años.
El segundo, son las injerencias externas y las presiones que amenazan la independencia fiscal y judicial. Esto es más común en los municipios, donde las autoridades locales conocen a vecinos, jueces y fiscales, lo que facilita las presiones y afecta la objetividad en los casos.
¿Qué les diría a los vecinos que ya no creen en las denuncias?
— Callar los actos de corrupción no es la alternativa y nos puede convertir en cómplices. También fomenta y normaliza prácticas corruptas dentro de la administración pública.
Es importante que las denuncias tengan un buen sustento para evitar que sean desestimadas o una posible criminalización posterior.
Se pueden construir instituciones que respondan a los intereses de la ciudadanía, pero es trabajo de todos aportar. Denunciar también es una forma de hacerlo. Coloca un granito de arena más para lograr ese estado de derecho y democrático que tanto anhelamos.
Tenemos este video: