Se concibió para ampliar la atención materno-infantil en San Pedro Sacatepéquez, San Marcos, pero en su ejecución enfrentó problemas de financiamiento, mano de obra, administrativos y legales.

Por Gilberto Orozco
La construcción del Centro de Atención Integral Materno Infantil (CAIMI) de San Pedro Sacatepéquez, San Marcos, que comenzó en 2021. A cinco años de comenzar registrar 99 % de avance, pero tiene pendientes técnicos, legales y de equipamiento.
Su creación la impulsaron autoridades municipales, departamentales y de Salud, para ampliar la atención materno-infantil y reducir la presión sobre los servicios existentes. Establece como institución responsable al Consejo Departamental de Desarrollo (Codede) y como unidad ejecutora a la municipalidad (SNIP 0261087).
El diagnóstico de la obra hacinamiento en el Centro de Atención Permanente (CAP), cobertura limitada, hacinamiento, alta demanda de servicios y la necesidad de áreas para atención materno-infantil.
Del financiamiento a la primera piedra
El 14 de junio de 2021 suscribieron el convenio No. 136-LCVB-2021 entre el Consejo Departamental de Desarrollo (Codede) de San Marcos y la municipalidad de San Pedro Sacatepéquez para ejecutar la obra.
Firmaron Luis Carlos Bravo, entonces presidente y coordinador del codede, y Juan Eliezer González González (Partido Republicano Institucional), alcalde del período 2020-2024. Surgieron inconvenientes: el 3 de septiembre de 2021 se reportaron atrasos por falta de albañiles y ayudantes, y debieron promover su contratación.
La inversión acordada fue de Q10 millones de manera multianual. Para 2021 se contemplaron Q6 millones 948 mil 155 provenientes del Presupuesto General de Egresos del Estado por medio del codede. Para 2022 se establecieron Q3 millones 51 mil 845 a través de la Unidad Ejecutora.
En 2021 se asignaron Q6.55 millones para construir 1,180 m²; no obstante, provienen de instrumentos distintos y no equivalen a monto ejecutado. El 16 de junio de 2021 se colocó la primera piedra con autoridades locales y de Salud, anunciando que el codede aportaría unos Q6.9 millones.
El proyecto contemplaba espacios para información nutricional, control prenatal, atención materno infantil, atención del parto y consulta externa. El expediente del SNIP fija una vida útil de 20 años para el centro para atender a los 83 mil 859 habitantes del municipio.

Un proyecto de arrastre
En 2022 surgieron dificultades relacionadas con el financiamiento. Al no concluir en el período correspondiente, pasó a manejarse como obra de arrastre. El financiamiento inicial permitió alcanzar un 25 % de avance, por lo que era necesario gestionar recursos adicionales para continuar.
El convenio condicionaba los desembolsos: el primer pago no podía superar el 20 % y requería adjudicación en Guatecompras, contrato, aval municipal, bitácora de la CGC y garantías.
Los desembolsos posteriores debían relacionarse con el avance físico registrado en el SNIP y los informes de supervisión. El último estaba condicionado a la terminación total de la obra, con 100 % de avance físico, informe favorable de supervisión y las actas de recepción y liquidación.
Debía concluir en 2023
El 4 de enero de 2023 reconocían nuevos problemas en la ejecución: los atrasos acumulados y las dificultades para mantener el personal necesario. El 22 de junio de ese año, las autoridades municipales informaron que la construcción estaba por finalizar. El nuevo CAIMI a un costado del CAP lo presentaban como un establecimiento de segundo nivel de atención, para ampliar los servicios de salud.
Atendería medicina general y familiar, promoción de la salud, prevención de enfermedades y atención específica para mujeres y niños. También que las mujeres embarazadas recibieran atención especializada y que los nacimientos pudieran desarrollarse en condiciones adecuadas.
En agosto reiteraron que pronto concluiría y gestionaría el equipamiento con apoyo del Gobierno central. Se habló de inaugurarlo en octubre de 2023, o noviembre. No fue así.

Pendientes administrativos y de equipamiento
A pesar de anunciarse su conclusión en 2023, el CAIMI no opera por pendientes en infraestructura, equipamiento, procesos administrativos y trámites con la empresa ejecutora. No solo dependía de la obra física, sino de instalaciones especiales, trámites legales, administrativos, la gestión del equipo y recursos necesarios para atender.
En 2026 se reportó 99 % de avance. Así dijo el alcalde de San Pedro Sacatepéquez, Luis Rivera Joachín (partido Visión con Valores). Señaló que existen problemas administrativos y legales relacionados con la empresa constructora y que la Contraloría General de Cuentas intervino en el proceso.
Su administración municipal busca resolverlo mediante acuerdos y gestiones administrativas. Y es que la empresa debe completar componentes fundamentales de la obra como instalaciones de oxígeno, la sala de operaciones, las lámparas cialíticas y la planta eléctrica.
El médico Rubén Aníbal Orozco a cargo del CAIMI, indicó que una vez superados los pendientes administrativos, legales, técnicos y de equipamiento, podrán prestar atención materno-infantil y cirugía ginecoobstétrica. La obrava tres años tarde de lograrlo.