Tres hundimientos en menos de dos semanas alertan a vecinos de Pablo VI, Mixco. Conred señala fallas en drenajes y advierte riesgos.

Por Natalie Samayoa
El problema no empezó en 2026. David Monterroso, director de Mitigación de la Secretaría Ejecutiva de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), indica que existen registros de incidentes en el bulevar Pablo VI desde 2021. También afirma que la institución ha enviado recomendaciones a la Municipalidad de Mixco, pero no se obtuvo respuesta.
Monterroso considera que la red de drenajes pudo alcanzar su vida útil y sostiene que ya existen señales de riesgo para las casas. El último informe especifica que el hundimiento mide cerca de cinco metros de ancho y tres de profundidad. La erosión ya alcanzó la orilla de una vivienda.
No hay nada debajo del asfalto
Carol Aguilar, arquitecta, afirma que la pérdida de suelo podría tener relación con una filtración. “El agua empieza a correr fuera del drenaje, va lavando el suelo y se forman cavernas. Se hace una capa tan delgada hasta que el asfalto se fractura”, advierte. Ese proceso puede ocurrir sin que sea visible desde la superficie.
Monterroso describe una evolución similar. Una falla en el drenaje permite que el agua salga hacia el suelo que rodea la tubería. “Esa agua empieza a erosionar los suelos y la capa asfáltica queda como el único elemento que mantiene la superficie entera. No tiene el soporte del suelo y por la gravedad colapsa la capa asfáltica”, explica.
De acuerdo con el experto, “no se trata de arreglar un punto en particular sino de determinar las condiciones de todo el sistema de alcantarillado y drenaje que pasa por el bulevar”. A su criterio, hay suficientes muestras de que se necesita una obra de mantenimiento significativa o la renovación completa.

Casas en riesgo
El crecimiento urbano del sector también es un factor. El especialista destaca que “se debe analizar si el sistema de captación y conducción de las aguas servidas y de lluvia en realidad se da abasto”.
Para ello, señala que se “necesitan hacer estudios para poder establecer cuál es la nueva capacidad de drenaje para el sector”. Además, menciona que la evaluación debe determinar las condiciones del suelo y medidas para proteger la infraestructura y las viviendas.
Hasta ahora, Conred no reporta impacto directo en un hogar. Sin embargo, el área del último hundimiento ya llegó hasta la orilla de una de ellas. Según Monterroso, una erosión de mayor tamaño podría afectar servicios que pasan bajo tierra, entre ellos la distribución de agua potable.
“Puede significar la vulnerabilidad de la estructura de la vivienda misma. Si no se actúa, aparecen asentamientos diferenciales que empiezan a crear fisuras y problemas estructurales en general. Se tiene que atender para que no haya afectación estructural en las viviendas cercanas”, informa.
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Rellenar el agujero no es solución
Para Aguilar, cubrir la cavidad sin intervenir en la causa dejaría un riesgo. “No podría solo rellenar, porque es un caudal de drenaje pluvial. El agua es una fuerza que nadie la puede parar y se volvería a desgastar”.
La arquitecta considera necesario revisar las tuberías pluviales y establecer dónde comienza y termina, qué recibe y si su diámetro responde al caudal actual. Para ello plantea estudios geológicos, hidráulicos e hidrosanitarios.
“La comuna debería tener una inspección continua sobre los drenajes. También inspección de tuberías internas y limpieza de cunetas y tragantes”, afirma Aguilar.

La institución que hizo su trabajo
Conred afirma que ha remitido informes al municipio de Mixco en distintos años. Monterroso menciona documentos de 2021, 2024 y 2026, todos con recomendaciones relacionadas con el sector. “Lamentablemente no hemos obtenido ningún tipo de retroalimentación ante nuestras recomendaciones hacia la municipalidad de Mixco”, comenta.
El director sostiene que corresponde a la comuna conocer el diseño, la ubicación y las condiciones de su red. Así también impulsar los estudios que permitan establecer si el problema se limita al bulevar Pablo VI o alcanzar otros puntos.
“Las recomendaciones se han dado reiteradamente y está en manos del alcalde de Mixco (Neto Bran) actuar y realizar las gestiones para establecer si es necesario un nuevo proyecto de drenajes. Uno que responda a la demanda actual, que seguramente es diferente a la que teníamos hace 35 años”, señala Monterroso.